La consejera de Empleo ha visitado hoy el Centro de Artesanía de Castilla y León

La consejera de Empleo e Industria, Ana Carlota Amigo, ha visitado esta tarde las instalaciones del Centro Regional de Artesanía de Castilla y León (CEARCAL), donde ha recordado que hasta el próximo 22 de octubre se podrán solicitar las ayudas convocadas para financiar proyectos de innovación y promoción en los establecimientos artesanos de la Comunidad. Podrán beneficiarse de estas ayudas tanto los establecimientos existentes como aquellos de nueva creación que tengan o hayan solicitado su reconocimiento como taller artesano.

Con esta convocatoria, que inicialmente cuenta con un presupuesto de 80.000 euros, la Junta de Castilla y León pretende impulsar el desarrollo y la modernización de un sector que tiene una especial relevancia económica en la Comunidad, puesto que genera unos 6.000 empleos directos. La artesanía tiene, además, una importante dimensión social y cultural, especialmente en el medio rural, donde se asientan gran parte de los artesanos y talleres de artesanía de Castilla y León, contribuyendo al asentamiento de población, al dinamismo cultural y a la promoción turística.

Las ayudas van a dirigidas, entre otras cosas, a fomentar los procesos de modernización y digitalización, tanto en la gestión de los establecimientos artesanos como en los procesos productivos y en la comercialización de sus productos. De este modo, se pretende consolidar e impulsar los canales de venta on line y las actuaciones promocionales basadas, sobre todo, en el uso de las nuevas tecnologías. Estos nuevos canales de venta son especialmente necesarios en el momento actual, ya que como consecuencia de la pandemia los artesanos han tenido especiales dificultades para dar salida a su producción a través de los cauces habituales en ferias y mercados.

Serán subvencionables, también, los proyectos de mejora de las instalaciones, con actuaciones que permitan mejorar la imagen, la accesibilidad e implantar buenas prácticas medioambientales en la correcta gestión de los residuos o la reducción de los consumos energéticos y de agua. Podrá financiarse, además, la introducción de nueva maquinaria vinculada al proceso productivo, así como la formación necesaria para su manejo.

Como novedad, en esta convocatoria se contempla la posibilidad de solicitar ayudas para cubrir los gastos de inscripción, transporte de mercancías y desplazamientos derivados de la participación de las empresas artesanas en ferias de artesanía.

REGULACIÓN DEL SECTOR

Junto al apoyo económico, la Consejería de Empleo e Industria está iniciando la tramitación del nuevo decreto para la reordenación del sector. Este nuevo decreto unificará en una única norma la actual dispersión normativa; pero, sobre todo, introducirá algunas modificaciones para adaptar la norma a la situación actual del sector, recogiendo los cambios producidos en los últimos años como consecuencia de la aparición de nuevas herramientas digitales, materiales y hábitos de consumo.

Uno de los principales objetivos de esta reordenación es incidir en la profesionalización del sector y en la regulación de la actividad artesana en la medida en que esta se realice de forma principal y habitual. Por este motivo, se plantea la fusión del reconocimiento de la condición de artesano y de taller artesano, lo que permitirá hacer más visible el número de empresas y profesionales presentes en la artesanía.

Como consecuencia de la reordenación del reconocimiento de la condición de artesano, se modifica el Registro Artesano, que pasa de cinco a cuatro secciones: taller artesano, taller de interés artesanal, asociación y federación artesana y zona de interés artesanal.

Por último, se plantea una modificación del Repertorio Artesano, para dar cabida a nuevas actividades artesanas, eliminando posibles restricciones de acceso para aquellas actividades que -por su novedad en los procesos y materiales productivos- se ven excluidas del Repertorio actual. Entre los cambios figura una nueva clasificación de la actividad en subsectores económicos, en función de los productos o servicios que se generan, introduciendo la posibilidad de que un mismo artesano o taller pueda inscribirse en varios de ellos. Se mantiene, no obstante la clasificación  en función de las modalidades de artesanía: la artística tradicional, la creativa y la de servicios.