Manuel Azuaga
Manuel Azuaga, presidente de Unicaja/ Diario Sur

La intención de la entidad financiera gallega Abanca de lanzar una OPA para hacerse con el control del banco asturiano Liberbank, haciendo peligrar las negociaciones en marcha entre esta entidad y la andaluza Unicaja, oculta una soterrada disputa por el control de la entidad resultante y de las personas que van a ejercer ese control.

En el caso de que siga adelante la fusión entre Liberbank y Unicaja, el reparto inicial sería de un 60% de las acciones para Unicaja y el 40% restante, para Liberbank. Aunque también es verdad, que el interés de Abanca ha revalorizado la posición de la entidad asturiana, cuyos dirigentes ya piensan en reformular la oferta a Unicaja e intentar igualar las posiciones y, como mínimo, pasar a controlar el 47% de la entidad fusionada.

Asimismo, la posición de fortaleza de Liberbank llevará a sus responsables a proponer a su actual presidente, Manuel Menéndez, como futuro consejero delegado con todo el poder ejecutivo de la entidad resultante de la fusión de Liberbank y Unicaja. Mientras, Unicaja se quedaría con la presidencia, que ostentaría un envejecido y sin sucesor Manuel Azuaga, hombre fuerte de Unicaja tras la jubilación del histórico Braulio Medel, quien durante años controló con mano de hierro el banco andaluz. A Medel se debió la estrategia dilatoria en el proceso de absorción de las cajas de ahorro España y Duero, cuya demora en concluirla terminó con la descapitalización programada de las cajas de Castilla y León y su compra, al final,  a precio de saldo.

Unicaja tendría  diseñado un plan similar contra Liberbank, aunque la irrupción inesperada de Abanca ha venido a trastocar estos planes y a debilitar la posición de Azuaga y de Unicaja.

En el caso de que prosperase la OPA de Abanca, el máximo responsable de la entidad fusionada sería sin discusión el presidente del banco gallego, Juan Carlos Escotet, por lo que Manuel Menéndez quedaría relegado a  segundas responsabilidades.

HASTA EL 1 DE MARZO

Liberbank tiene de plazo hasta este 1 de marzo para contestar a Abanca y, sobre todo, para decidir si deja ver sus libros a la entidad gallega. Todo hace indicar que el consejo directivo de Liberbank sigue apostando por la fusión con Unicaja, pero la importante prima de más de un 40% que ofrece Abanca es una opción de imprevisibles consecuencias para los accionistas. Abanca  plantea pagar en efectivo hasta un máximo del 75% del capital de Liberbank, aunque también ofrece la posibilidad de canjear su participación por acciones de Abanca. Sobre la mesa pone 1.300 millones de euros.

Si se confirma la fusión con Unicaja se crearía el sexto banco de España, con una presencia geográfica repartida por toda la geografía nacional; mientras que de triunfar la OPA de Abanca este también avanzaría hasta la sexta posición y se convertiría en líder indiscutible en el noroeste español.

Por lo que respecta a la cotización en Bolsa, Unicaja está teniendo un errático comportamiento en estos dos primeros meses de 2019; mientras que Liberbank  ha mejorado su cotización, más allá de casi el 20% que se revalorizaron sus títulos el pasado viernes, una vez que se conoció el interés de Abanca.