La peletería más antigua de León, sin duda, es La Monsita. Cualquiera que suela caminar por la Avenida Padre Isla seguro que se ha parado en algún momento frente a su escaparate. Tres generaciones han regentado ya este negocio familiar que cuenta con 80 años de trayectoria. “Según mis datos, somos también la peletería más antigua de España”, añade, con orgullo, Javier Lastra, actual propietario de este establecimiento 2.0.

El gran cambio de estas ocho décadas se producía hace tres años. “La necesidad agudiza el ingenio”, apunta Lastra. “Cuando llegó la crisis decidimos apostar por la venta online. Entendemos que nuestros productos son abrigos que hay que ver, tocar y probar, por ello, en Internet, decidimos centrarnos en los complementos”. A día de hoy su web cuenta con más de 1.500 productos y gran parte de su facturación proviene de la venta online. Incluso, “hay gente de ciudades cercanas que nos han conocido por nuestra web y que han acabado viniendo a comprar un abrigo”. Algo de lo que “nos sentimos tremendamente orgulloso”.

Javier aclara que llegar a la gran familia de la Asociación Leonesa de Comercio Electrónico (Alece) “fue un antes y un después”, “de pensaren recortar plantilla a tener a tres personas dedicadas en exclusiva a la venta online”. “Caminar de su mano nos ayudó muchísimo”. Ahora él es presidente de esta asociación.

ALECE

Esta asociación la componen ahora 62 empresas “de todo tipo”, “algunas facturan más de 10 millones de euros y otras acaban de lanzarse a este mundo y buscan sólo asesoramiento”.

Javier Lastra sólo lleva un año como presidente, pero anima a todos los comercios tradicionales a que se pasen a preguntar, “porque no podemos querer vender lo mismo que hace veinte años haciendo las mismas cosas, porque la sociedad ha cambiado muchísimo”.

Logo La Monsita
Logo La Monsita

COMERCIO TRADICIONAL

“Yo soy hijo y nieto de tenderos y, a veces, nos culpabilizan (a los que vendemos a través de Internet) de ser el enemigo del comercio tradicional”, cuenta Lastra. A lo que añade: “cualquier comercio que no apueste por el multicanal está muerto. No puedo entender cómo una tienda tradicional no prueba a vender online, aunque sea a poner cuatro productos en su Facebook, que es gratis”. “Tenemos que abrir las puertas y las ventanas para que nos conozcan y seguir compitiendo en un mundo muy complicado”.

Del mismo modo, “pienso que el comercio tradicional ha estado muy maltratado desde siempre. A otras actividades económicas se les ha apoyado desde todas las administraciones; por ejemplo, dando subvenciones; pero, una muestra, antes de la crisis pagábamos 500€ de IBI y ahora pagamos 5.000, ¡y es la misma tienda! Los pequeños comercios facturan un 60% menos que hace diez años y pagan más. ¡Es algo increíble! Y hay que sumar los puestos de trabajo del comercio tradicional, y en una ciudad como León son muchísimos. Deberían tenerlo más en cuenta.

UN EJEMPLO

La Monsita ha doblado su facturación desde que dio el paso a la venta por Internet. Siguen vendiendo prendas al por mayor a tiendas de todo el noroeste de España, su taller de reparaciones y creaciones sigue trabajando día a día, atienden como desde hace 80 años en su comercio físico, pero ahora han ido más allá: “Es muy difícil convencer a gran parte de la gente que te rodea que será positivo destinar gran parte de la facturación a abrirte un hueco en la venta online, pero cuando a las tres de la madrugada vendes un bolso a una señora de Huelva… ¡te hace mucha ilusión! No es la panacea, pero ayuda muchísimo”, cuenta con gran satisfacción Javier Lastra. A lo que añade: “Sólo el 1% de ventas online viene de la provincia”.

Antes de finalizar, Lastra recuerda a sus progenitores: “El premio fue una enorme satisfacción para toda la familia, pero yo me alegré especialmente por los que han trabajado en este negocio antes que yo, porque ellos son los verdaderos culpables de que La Monsita siga en pie”.