El municipio de Almanza es uno de los símbolos más activos en la lucha contra la despoblación y el vaciado del  mundo rural. Con apenas 250 vecinos, repartidos en 9 núcleos de población, su alcalde y senador Javier Santiago Vélez (PP) lucha por devolver a su municipio parte del esplendor del que gozó en siglos pasados.

Almanza está protagonizando una auténtica carrera hacia su modernización, que empieza a dar resultados. La escuela cuenta este curso con 29 alumnos, más otros siete en la guardería. También está en marcha la dotación de suelo industrial y ya han comenzado a llegar algunas empresas, como “Almanza vegetal”, que actualmente da empleo a ocho personas.

La otra gran apuesta del alcalde es la recuperación y puesta en valor del patrimonio histórico y natural del municipio. Ya se ha rehabilitado la torre defensiva, que domina todo el torno, y se ha abierto al público como un observatorio privilegiado de la comarca. La torre se levanta en el solar que ocupó el castillo medieval. Parte del recinto amurallado de Almanza está incluido en la lista roja de Hispania  Nostra como monumento en máximo peligro de conservación.

Almanza
Muralla medieval de Almanza

RECUPERACIÓN DE LAS MURALLAS

Siguiendo con esta política, el Ayuntamiento ha conseguido una ayuda de la Junta de Castilla y León para restaurar parte de la muralla medieval, que antiguamente rodeaba a toda la población. Se trata de consolidar los lienzos de muralla que quedan, así como una puerta de entrada, con un monumental arco gótico.

El servicio territorial de Cultura ha informado esta semana que inicia las obras de restauración, consolidación y puesta en valor de uno de estos tramos de la muralla de Almanza, con una inversión realizada de 52.300 euros y un plazo de ejecución de tres meses. En concreto, la empresa adjudicataria Decolesa actuará en un tramo específico de la muralla que abarca unos 23,5 metros, correspondiéndose con el espacio entre dos construcciones existentes.

Almanza es una villa leonesa a orillas del Cea, fronteriza con el reino de Castilla cuyo origen se remonta a las repoblaciones de colonias mozárabes establecidas en el valle del Cea en la primera mitad del siglo X. Dicha villa estaba rodeada por una cerca medieval de planta ovalada, construida en tapia de cal y canto de gran espesor y solidez, que ceñía la villa con puertas abocinadas, de las que queda la muestra gótica de una de ellas. La cerca estaba protegida por cubos y rodeada por un foso que aún se aprecia. La torre del castillo estaba situada en el lugar que actualmente ocupa una torre moderna, asentada sobre los restos de tapia que formaban una doble muralla alrededor de él.

De la muralla original quedan unos restos que suponen apenas un 30% del perímetro total. Con la intervención se pretende realizar una unificación de todos los restos, tanto visual como estructural, que garantice la estabilidad y permita entender la obra en su conjunto.

La obra contratada comprende la cata arqueológica, en la que se examinarán más a fondo las patologías de la construcción y buscarán los restos enterrados; la demolición de los cerramientos modernos construidos sobre el trazado de la muralla; la reconstrucción volumétrica y restauración de sus fábricas y la adecuación del talud situado en su entorno inmediato.

Esta intervención, junto con la promovida por el Ayuntamiento de Almanza en otro tramo, permitirá recuperar un elemento principal de la arquitectura monumental de la localidad.