Autoridades de la Junta posan ante las ruinas del monasterio

Abandonado, expoliado, olvidado, ignorado y utilizado durante decenios como cantera y trasladado a la capital leonesa gran parte de sus bellezas arquitectónicas, los últimos restos del monasterio de San Pedro de Eslonza, en el municipio de Gradefes, comienzan a despertar el interés de las administraciones públicas en un intento casi desesperado de evitar su total desaparición. Nunca es tarde, pero ya sólo se puede consolidar ruinas y  mostrarlas como ejemplo de tata desidia y de lo que nunca se debió permitir.

En este intento de recuperar lo poco que queda de este monasterio, el subdelegad de la Junta, Juan Martínez Majo, visitaba las ruinas para informar de una ayuda de apenas 25.000 euros para obras de una cubierta en lo poco que se pude cubrir de este monasterio. Naturalmente se plasmó una foto oficial, junto con las autoridades presentes.

El objetivo de la intervención es completar la consolidación de los restos y acondicionar el edificio para permitir realizar visitas turísticas de tal forma que se garantice la seguridad y se evite el avance del deterioro de los restos existentes. Las obras se centrarán fundamentalmente en la cabecera de la iglesia, donde se precisa apear y consolidar ciertos elementos con peligro de derrumbe fortuito.

Esta obra ha sido adjudicada a la empresa especializada Decolesa y cuenta con un plazo de ejecución de dos meses. La financiación de las mismas corre a cargo de la Consejería de Cultura y Turismo, cofinanciado con fondos por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional, FEDER, y ejecutada por la Delegación Territorial de León.

EL MONASTERIO

Los orígenes del Monasterio están en un primitivo monacato fundado por el rey García en el año 912 a orillas del río Esla. Destruido por Almanzor en el año 988, fue restaurado por la reina Doña Urraca en el año 1099 y entregado a la orden de San Benito. Desde el siglo XV hasta el siglo XVII se realizaron diversas intervenciones siendo casi reconstruido en su totalidad.

El conjunto presentaba la tipología habitual de los monasterios benedictinos: iglesia de planta de cruz latina y dos claustros en el costado sur, en torno a los cuales se desarrollaban las distintas dependencias del primitivo edificio Mozárabe.

El monasterio de San Pedro de Eslonza fue objeto de una intervención arqueológica en 2016, llevada a cabo en el marco del Proyecto de Adecuación y Consolidación de las ruinas del Monasterio, promovido por el ayuntamiento de Gradefes acogiéndose a financiación con cargo al 1,5 por ciento cultural que el Ministerio de Fomento destina a la recuperación del patrimonio histórico. Esta actuación se centró en el descombro de la iglesia y primer claustro con las estancias vinculadas al mismo. La intervención realizada permitió recuperar volumétricamente el ámbito de la iglesia, así como la portería contigua a la misma, el claustro y las galerías perimetrales entre otros.

AYUNTAMIENTO

Las obras que ahora se inician completan la intervención realizada en años anteriores por el Ayuntamiento de Gradefes, titular del edificio, cuyo objetivo es la recuperación de estas ruinas junto con el estudio arqueológico e histórico de sus restos. El propio Ayuntamiento ha aportado el documento técnico redactado por Rodríguez Valbuena Arquitectos, que una vez sometido al análisis técnico ha sido aprobado por el director general de Patrimonio el pasado 17 de julio.

Actualmente el edificio está incluido en la denominada “Ruta de los monasterios” que incluye los monasterios de Santa María de Gradefes, San Miguel de Escalada, Santa María de Sandoval y San Pedro de Eslonza junto a la iglesia románica de Villarmún, que organiza el Ayuntamiento de Gradefes, casi todos ellos en el ámbito de su municipio.