El censo electoral de León ha descendido de cara al 10-N. La nueva cita electoral ha conducido a una actualización de los listados de leoneses llamados a las urnas, la cual ha servido para constatar el descenso de las personas con derecho a voto en la provincia.

Por desgracia, esta bajada no se verá compensada por los ciudadanos que han alcanzado la mayoría de edad. ¿A qué se debe tal reducción?

UN PROBLEMA CON MÚLTIPLES CAUSAS Y NINGUNA POLÍTICA PARA COMBATIRLO

Las causas de esta bajada en el censo electoral vienen dadas por diferentes circunstancias. Pero antes de entrar en ellas conviene hablar del número de llamados a votar en las futuras elecciones: en la provincia de León el censo electoral es de 432.062 personas. En total, se ha producido un descenso de 1.510 votantes. Esto hace que la provincia leonesa sea la que más electores pierde en toda la comunidad autónoma.

Por un lado, la movilidad de las personas justifica la pérdida de electores: la emigración a otras comunidades o al extranjero afecta sobremanera al censo electoral. Los que migran dentro del país terminan por empadronarse en otras localidades, y los que se van al extranjero se ven obligados al voto por correo.

Por otro lado, las defunciones también disminuyen el tamaño de las listas, y la baja natalidad unida al envejecimiento de la población hacen de esta causa algo fundamental.

Por si alguien se lo pregunta, no, no existe la posibilidad de darse de baja voluntariamente del censo.

¿CUÁLES SERÁN LOS EFECTOS DE ESTA BAJADA EN LEÓN?

Es difícil de prever. Las elecciones del 10-N cambiarán el tablero de la política, aunque habrá menos leoneses con derecho a voto en su circunscripción de origen. Por otra parte, esto significa que serán necesarios menos votos para obtener un diputado en nuestra tierra; habrá que esperar a las elecciones para ver cómo afecta esto a los resultados.