La alcaldesa, Camino Cabañas, en su primera rueda de prensa tras su reincorporación

Camino Cabañas, alcaldesa de San Andrés del Rabanedo, el tercer municipio de la provincia, acaba de reincorporarse a su puesto tras una larga baja médica por enfermedad. La reincorporación coincide  con la entrada en vigor de la nueva realidad, tras casi tres meses de estado de alama para combatir los efectos del coronavirus. Por eso, las primeras palabras de la alcaldesa han ido dirigidas a alabar y resaltar el sacrificio y la disciplina de los vecinos del municipio durante la pandemia. La alcaldesa ha comparecido en rueda de prensa arropada por todo su equipo de gobierno.

En su intervención, la alcaldesa ha puesto en valor el esfuerzo realizado por la ciudadanía durante el estado de alarma, así como el de los ediles del ejecutivo local al frente de las distintas áreas en un momento de gran complejidad, con una mención especial para el primer teniente de alcalde, Benjamín Fernández, en funciones de Alcaldía durante este periodo.

Del mismo modo, ha agradecido el apoyo de los grupos de la oposición, «pues han entendido que más allá de las siglas, es un momento en el que hay que sumar», y la labor desempeñada por el conjunto de la plantilla municipal, así como por los voluntarios del municipio, que, desde Protección Civil, la Asociación Dya o el grupo de mujeres que han elaborado mascarillas, han permitido el desarrollo de distintos proyectos sociales.

PRESUPUESTOS

Camino Cabañas regresa exhibiendo su mejor arma política: su capacidad de diálogo y un optimismo que se visualiza en una eterna sonrisa. Cabañas se ha convertido en uno de los principales activos políticos del PSOE en la provincia ya que en el Ayuntamiento ha logrado consolidar una alianza de acuerdos con distintos partidos, lo que ha permitido estabilizar un Ayuntamiento caracterizado durante muchos años por el enfrentamiento y la confrontación.

El primer objetivo de la alcaldesa es la aprobación definitiva de los presupuestos municipales, por importe de 21,5 millones de euros, algo que espera se produzca en un pleno a mitad del mes de julio. Destacar de estos presupuesto su carácter inversor y que se destinarán 300.000 euros a financiar medidas para luchar contra la crisis social y económica derivada del coronavirus.

Con esa inversión de 300.000 euros se tratará de rescatar a los ciudadanos que peor lo están pasando y por ello la alcaldesa espera contar con el apoyo de la oposición. «No podemos pedir medidas sociales e inversión si no aprobamos unos presupuestos que han sido consensuados».

El otro objetivo de estos presupuestos es continuar con la amortización de la deuda municipal, uno de los lastres de las cuentas en los últimos años y que ha provocado que el Ayuntamiento siga bajo la vigilancia financiera de Hacienda. El pasado año, la alcaldesa logró un acuerdo para refinanciar la deuda y amortizar 2,8 millones de euros.