Cartel de una de las campañas solidarias de Cáritas

La crisis económica y social derivada de la pandemia del coronavirus y posterior estado de alarma ha aumentado hasta en un 58% la demanda de familias y personas a los servicios de Cáritas de León. En estos tres meses de crisis, 1854 personas han realizado llamadas de auxilio a Cáritas, frente a las 1.300 personas que lo hicieron en el  mismo tiempo el pasado año.

La mayoría de las demandas se ha  referido a necesidades básicas, como alimento, vivienda o salud, pero también a situaciones de angustia, soledad o de agobio. La respuesta de Cáritas ha sido inmediata, bien de forma presencial o de manera telemática o telefónica. Desde Cáritas se sigue realizando un gran esfuerzo para poder atender la cascada de peticiones de ayuda.

Para hacer frente a esta avalancha de necesidades, Cáritas ha contado con sus recursos ordinarios y, sobre todo, con la solidaridad de instituciones públicas y privadas, empresas y, sobre todo, de la sociedad civil, de numerosos ciudadanos que han entregado donativos de todo tipo.

Este es el dramático balance que esta mañana han realizado el obispo de León, Julián López, y la directora de Cáritas, Beatriz Gallego. El objetivo de la comparecencia era hacer balance de la gestión de Cáritas en el pasado año, pero la realidad ha desbordado el planteamiento y han tenido que hacer énfasis en la realidad más inmediata, es decir en la respuesta a las necesidades derivadas de la pandemia del coronavirus.

Las personas que en estos meses se han visto obligadas a pedir la ayuda de Cáritas proceden de los colectivos profesionales más perjudicados por la crisis, como la Hostelería, el trabajo doméstico, venta ambulante o de la economía sumergida. Así, más de trescientas personas se han visto obligadas a acudir por primera vez a los servicios de Cáritas.

BALANCE 2019

En cuanto al balance de Cáritas del pasado año, 4.526 las personas fueron atendidas durante el año 2019, un 8% menos que en el año anterior, sin embargo las intervenciones crecieron hasta las 47.315, un 47%, lo que indica que los problemas cotidianos necesitan más apoyo, nuevas consultas.

Cáritas atendió as necesidades básicas de alimentación, vivienda, salud o electricidad a 3.315 personas, repartidas en 1.337 hogares. 629 familias se beneficiaron del economato de Cáritas  y en otras ocasiones se puso en marcha un pionero sistema de tarjetas bancarias, lo que facilita la integración integral de las personas beneficiadas en su entorno social.

Otros servicios cubiertos por Cáritas en el año 19 fueron los de Personas sin hogar, Atención a toxicomanías, Programa penitenciario, Migración y movilidad humana o el de Casas de acogida. Todos esos servicios crecieron en torno al 6% y el 10%.

También se incrementó l ayuda en el programa de atención a la infancia, con la distribución de material escolar a 57 familias; o el Programa de Formación y Empleo, que atención a 1.398 personas, con un porcentaje de inserción laboral del 47%.

Todos estos datos concluyen en que la exclusión social se ha hecho crónica en León y ya alcanza a un 18% de leoneses, eso antes de la crisis del coronavirus, etapa en que el porcentaje se ha disparado.

Por todo ello, la directora de Cáritas se ha felicitado por la reciente aprobación en el Congreso de los Diputados del Ingreso Mínimo Vital, que debe ser complementario y no excluyente con otras ayudas con el fin de aliviar la vulnerabilidad social y económica de numerosas personas.

Tola gestión de Cáritas de León es posible gracias a sus 724 voluntarios, de los cuales 500 son mujeres, así como a los 510 donantes, 470 socios y 252 entidades colaboradoras. Entre todos han conseguido recursos para que Cáritas llegase a invertir más de millón y medio de euros el pasado año en la lucha contra la exclusión social y económica.