El banco asturiano Liberbank no abrirá sus libros a Abanca, el banco gallego que preside el venezolano Escotet. Pero si Abanca concreta su OPA, Liberbank la estudiará, así lo comunicaba ayer a la CNMV. Mientras, en Málaga los nervios parecen calmarse algo en Unicaja. El consejo de administración de Liberbank decidía ayer que la mejor opción para el banco asturiano es seguir negociando con los andaluces. Está en juego la construcción del sexto banco de España.

Liberbank, banco dirigido por Manuel Menéndez, comunicaba a la CNMV de forma oficial que sigue trabajando en su fusión con Unicaja. Sin embargo, esta decisión por unanimidad del consejo de administración de los asturianos no supone un rechazo a la oferta de OPA de Abanca. Liberbank esperará a que se concrete la citada OPA de Abanca y que  cuando “se autorice por la CNMV alguna oferta pública de adquisición sobre las acciones de la sociedad, el consejo de administración se pronunciará en el momento y con el alcance y garantías que prevé el Real Decreto 1066/2007, de 27 de julio, sobre el régimen de las ofertas públicas de adquisición de valores y normativa de desarrollo, siempre en el mejor interés de todos los accionistas».

Así y todo, Liberbank deja claro en su comunicación a la CNMV que “la Sociedad está plenamente comprometida con el cumplimiento de sus objetivos comunicados al mercado, en línea con lo que ha venido realizando hasta la fecha».

Por todo ello, la CNMV acordaba ayer dar un plazo «improrrogable» de diez días hábiles a Abanca para comunicar, mediante un nuevo hecho relevante, si finalmente lanza una OPA sobre Liberbank.

En León, mientras tanto, no se ha producido ninguna reacción oficial ante un juego de baile de bancos que tienen una fuerte implantación en la provincia. No se olvide que Unicaja absorbió a  Caja España y aún anda aplicando estrategias  de ventas de activos, contención de gastos y reestructuración de oficinas y personal. La única estrategia que ha definido en la provincia es la eliminación progresiva del nombre de Caja España en oficinas y edificios.

En la plantilla de la antigua Caja España reina de nuevo temor e incertidumbre ante la posibilidad de que la posible fusión de Unicaja y Liberbank termine por concretar nuevos traslados forzosos, cuando aún no se ha cerrado la úlltima reestructuración.