La Hostelería, uno de los sectores más afectados por la subida del paro

El número de parados en la provincia de León se eleva a los 30.800 a finales de marzo, 3.800 más que a finales del pasado año y 6.500 más que hace un año, lo que representa un 15,27% de la población activa. El total de ocupados en la provincia queda en 170.800, 5.800 menos que hace tres meses, lo que sitúa la actividad económica provincial en el 50,74%, la tercera más baja de España. En total, la provincia ha perdido en el primer trimestre de este año casi 10.000 empleos.

Estos son los principales datos que recoge la EPA (Encuesta de Población Activa), dada a conocer esta mañana. Hay que destacar que la EPA no incluye a los trabajadores afectados por los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTs), que afectan a miles de trabajadores.

La EPA, publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE), deja ver ya el impacto inicial en el empleo de la pandemia del coronavirus y del posterior estado de alarma, que entró en vigor el 14 de marzo. Y con notable impacto en sectores como el comercio o la hostelería.

En el resto de Castilla y León, los datos no son mejores. El desempleo se disparó en el primer trimestre del año en 5.300 personas, un 4,16% más, al cerrar la cifra de parados en 131.900 en relación al último trimestre de 2019. La tasa de paro de la Comunidad se situó en el 11,82%.

A nivel nacional, el paro creció en 120.000 desempleados, lo que eleva la tasa de paro hasta el 14,4%. La población activa perdió 285.000 empleos y se sitúa en los 19,6 millones de empleados.

VALORACIÓN DE LA FELE

La Federación Leonesa de Empresarios (Fele) considera una mala noticia el aumento del número de parados en la provincia durante el primer trimestre del año, según los últimos datos de la Encuesta de Población Activa (EPA).  León cuenta con 3.800 parados más respecto al trimestre anterior, alcanzando los 30.800 parados en la provincia.

Para la Fele y con la vista puesta en la finalización de la crisis sanitaria, es “fundamental una adecuada planificación para adaptar la actividad económica a la evolución diaria de la pandemia con el fin de garantizar una salida más rápida de la parálisis económica y siempre garantizando las medidas sanitarias. Esa planificación ha de ser a través del consenso y teniendo en cuenta el criterio del tejido empresarial a través del Diálogo Social”, aseguran en un comunicado.

Al mismo tiempo la Fele pide “más medidas como flexibilizar el uso de los ERTES y eliminar el límite de su utilización, circunscrito al período de alarma, para contribuir a la recuperación de sectores importantes para la economía leonesa como el turismo o la hostelería; agilizar el pago de los mismos o aplazar el pago de impuestos o cotizaciones a la Seguridad Social”.

VALORACIÓN DEL CEL

Por su parte, desde el CEL (Círculo Empresarial Leonés) se puntualiza que la EPA del primer trimestre de este año “nos deja una percepción engañosa en cuanto al número de parados en este periodo, ya que no contabiliza la situación de desempleo temporal de más de 20.000 leoneses afectados por ERTEs”.

Para el CEL “son malas noticias, que no por esperadas, quitan gravedad a la difícil situación en la que se encuentra el tejido productivo y laboral de la provincia con un cierre obligado de gran parte de la actividad económica debido a la crisis sanitaria y al estado de alarma en el que nos encontramos”.

Por ello, el CEL lanza “un SOS a las administraciones públicas ante la dramática situación en la que se encuentran muchas empresas y autónomos y pide un plan pactado con las partes y coordinado con las CC.AA. y entidades locales que contemple plazos aproximados y medidas y actuaciones necesarias para la desescalada progresiva por sectores”. Y solicita también medidas más ágiles y concretas de ayuda a las actividades más golpeadas por la crisis como el comercio y la hostelería, además de mayor flexibilidad en los ERTEs, “una medida positiva, pero que necesita un cambio de filosofía en su aplicación para proteger los empleos, permitiendo que los trabajadores puedan reincorporarse progresivamente a sus puestos en función de la situación de un mercado que no volverá a ser el mismo”.