El Pleno de la Diputación ha celebrado esta mañana su primera sesión presencial tras los tres meses de estado de alarma. Todos los diputados han exhibido la reglamentaria mascarilla y muchos deseos de debatir. Los principales asuntos abordados han sido una serie de mociones, de esas que son más políticas que eficaces, como la defensa del gobierno local como elemento imprescindible para la salida de la crisis económica y social provocada por el Covid 19, lo que traducido quiere decir que la Diputación se adhiere a la campaña de la Federación de Municipios y Provincias de Castilla y León para pedir al Gobierno un fondo económico extra para que las entidades locales gestionen medidas contra la crisis sanitaria y económica derivada de la pandemia. Todos han votado a favor, como no podía ser de otra manera.

Otra de las mociones se ha centrado en la apertura de los consultorios locales, cerrados por la Junta desde el inicio de la pandemia y que en su mayoría siguen sin servicio, entre otros motivos porque hace unos días hubo un rebrote de contagios precisamente en un consultorio de un pueblo de Zamora. Todos los grupos han coincidido en la urgente necesidad de reabrir los consultorios, con todas las medidas de seguridad y de distancia necesarias, porque se está a las puertas del verano, época en que los pueblos se llenan de gentes de toda España.

Todos coinciden en destacar que la sanidad es imprescindible para para fijar y mantener población y para que los mayores no abandonen los pueblos, como destacó el vicepresidente Llorente, en busca de una segura, rápida y eficaz atención sanitaria en cabeceras de comarca o en capitales. La portavoz de Ciudadanos, Gemma Villarroel, se ha vestido por unos minutos de consejera de Sanidad y ha justificado la política restrictiva de la Junta en esta materia, aunque al final ha votado a favor. Dentro de unos días, la Junta recibirá el texto de la moción de la Diputación aprobada por unanimidad y luego hará lo que estime conveniente.

EL AGUA DE LEÓN, PARA LEÓN

Otra moción, presentada por el veterano líder sindicalista agrario, Matías Llorente, es, asimismo de cajón y oportunista. Se trata de pedir que la Mesa por el futuro de León, que se reúne mañana en Ponferrada, aborde la necesidad urgente de modernizar los regadíos de la provincia, como forma eficaz de promover el desarrollo en el mundo rural y fijar población. Llorente ha dejado claro que quedan por modernizar unas 10.000 hectáreas de regadíos en Payuelos y que no es de recibo que se demore este proyecto en beneficio de que parte del agua de Riaño vaya a los polígonos industriales de Valladolid o a regar tierras palentinas. El agua es de León y para León y si sobra, -que no sobra- va a otras provincias. Aprobación por unanimidad y casi por aclamación.

Luego ya en ruegos y preguntas, temas manidos que se van sucediendo desde hace meses cuando no años en los plenos sin soluciones concretas: el desarrollo de los parques comarcales de bomberos, atascado ahora por una sentencia judicial y porque el plan estuvo  mal diseñado desde el principio; la actualización del plan de empleo 2020, por importe de 4 millones de euros; el eterno déficit de internet en el  mundo rural y que por enésima vez el propio presidente Eduardo Morán dijo que comprometía su empeño personal en una serie de convenios tanto con el Gobierno como con la Junta para llevar internet a toda la provincia rápidamente, unos convenios que aún eran secretos y de los que no podía dar detalles, seguramente para presentarlos en algunas de esas ruedas de prensa triunfalistas que tanto gustan, pero  no para debatirlos en un pleno de la Diputación. Que es donde corresponde.

Lo  mismo sucede con el anunciado Plan de Promoción Turística, del que se interesó el portavoz del PP, Castañón, y del que se dijo que se estaba trabajando y que se presentaría el próximo tres de julio, en la correspondiente rueda de prensa. Ya se informará a los diputados.

TODOS EVITAN A GERSUL

Sorprendentemente –o no- las recientes sentencias contra la Diputación por la nefasta gestión de Gersul –Consorcio provincial de tratamiento de residuos- y que pueden suponer  un desembolso extra de 23 millones de euros no fue un tema urgente ni interesante a debatir. Ni PSOE, PP, Ciudadanos o UPL plantearon este asunto, que, no se olvide, puede suponer un incremento del 16% de las facturas de basuras que paga cada ciudadano y empresa de esta provincia. La ausencia de un tema actual e importante se convierte en noticia.

Las sentencias reconocen la mala gestión del Consorcio –Diputación y grandes ayuntamientos- que han dejado de cobrar unos 23 millones de recibos (la gran mayoría ya prescritos), lo que ha producido un quebranto económico de unos 17 millones de euro a las arcas de Diputación y grandes ayuntamientos. ¿Quién pagará esta deuda? Ya se sabe: el pagano de turno, los usuarios, como siempre.

Pero lo sorprendente es que ningún partido político quiera abrir el debate y, sobre todo, exigir responsabilidades a quienes han gestionado tan mal Gersul durante años. ¿Por qué no una comisión de investigación? Ni a PP ni a PSOE le interesa remover este caso, que apesta, porque ambos son proporcionalmente responsables. Sorprende que UPL y Ciudadanos se sumen a la estrategia de opacidad, silencio y de tapar responsabilidades, pero ¿por qué?

Las patronales Fele y Cel han publicado hace días sendos comunicados muy duros contra la propuesta de Diputación de subir las tasas de recogida de basuras en un 16% como única manera de pagar las deudas de Gersul. ¿Por qué se han perdido 17 millones de euros de recibos sin cobrar? Se preguntaban desde el CEL o ¿dónde quedan las responsabilidades de quienes debían supervisar y garantizar el cobro de la tasa?, ¿ha habido prevaricación?

El pleno de la Diputación mira hacia otro lado e ignora este tema de absoluta actualidad y de gran trascendencia para los bolsillos de las familias, pymes, autónomos y empresas en  un momento especialmente delicado y crítico. Se preguntan por la sentencia contra el plan de parque de bomberos comarcales –que también costará mucho dinero a Diputación-, pero se ignoran las referentes a Gersul. ¿Por qué? Silencio, demasiado silencio. Menos mal que el Tribunal de Cuentas actúa, menos mal.