El primer pleno de esta nueva legislatura de la Diputación ha sido como se esperaba: polémico. Pero dentro de un orden. El histórico diputado y ahora flamante vicepresidente primero, Matías Llorente (UPL) ha preferido enseñar las garras desde el inicio al ahora líder de la oposición y antes presidente de la Corporación Provincial, Juan Martínez Majo (PP). Se nota que hay cuentas pendientes entre ambos políticos. Y han elegido el salón de plenos como su especial cuadrilátero de combates dialécticos. Al nuevo presidente, Eduardo Morán (PSOE) le da igual. Se encoge de hombros. Que se peguen.

Ha sido el pleno de los repartos. Reparto de los dineros y de las parcelas de poder. El presidente, Eduardo Morán (PSOE) cobrará un único sueldo, por un importe de 79.793 euros brutos al año. El tope legal. Aunque a primera vista parezca que se ha subido el sueldo, la verdad es que cobrará mucho menos que su antecesor, Martínez Majo (PP), quien llegó a cobrar hasta 92.239 euros anuales brutos, ya que a su sueldo como presidente se sumaban las asistencias al Instituto Leonés de Cultura (ILC). Ahora, Morán no cobrará esos sobresueldos.

Pleno de la Diputación
Pleno de la Diputación /MC

Desde la bancada del PP tampoco ha gustado que sólo se le hayan adjudicado dos dedicaciones exclusivas para sus diputados, a la razón de 51.865,50 euros brutos anuales. Dice Martínez Majo (PP) que esas dedicaciones son insuficientes para realizar su labor de oposición al equipo de gobierno. El PSOE se reserva ocho dedicaciones exclusivas. El vicepresidente, Matías Llorente (UPL) tiene un trato de excepción, no llega a tener una dedicación exclusiva total, pero cobrará más que sus compañeros: 57.451,02 euros brutos al año. Cosas de la magia financiera. Eso, sí, todo legal.

Para el PSOE, el gasto por el pago de honorarios de los diputados y de los sueldos de las personas de confianza o asesores baja un 8% con respecto a la anterior legislatura. Claro, que esa rebaja se justifica no porque los sueldos se hayan contenido sino porque se ha eliminado, por ejemplo, la Junta de Coordinación, o se haya eliminado, por ejemplo, al cargo de asesor de Cultura, una canonjía que en su día se inventó Martínez Majo (PP) para premiar los servicios prestados de un amiguete del partido (Adolfo Alonso Ares).

Pleno Diputación
Mesa presidencial del Pleno/MC

Y como gesto a la galería, el presidente Eduardo Morán (PSOE) dejó claro que los señores diputados comenzarán a cobrar estos sueldos y asignaciones a partir de este 14 de agosto, lo que quiere decir que desde que tomaron posesión hace tres semanas han trabajado gratis, sin coste para el ciudadano. Bueno, todo un detalle.

Este primer pleno ha servido, asimismo, para el estreno de los portavoces. Martínez Majo (PP) intervino mucho y dejó claro que va a ejercer como líder indiscutible de la oposición, otra cosa será el tiempo que ocupe ese cargo. Su misión va a ser impedir que nadie cuestione la gestión del PP durante los últimos 24 años. Difícil tarea ante los fantasmas que irán saliendo de debajo de la alfombra como Gersul, sentencia de Carflor, Bomberos, estaciones de esquí, etcétera.

El portavoz del PSOE y alcalde de Cistierna, Nicanor Sen, intervino poco, pero de forma contundente. Es un político experimentando, veterano, buen conocedor de la Diputación. Pero quien en este pleno se ha llevado la palma ha sido Matías Llorente UPL), el diputado que aporta la mayoría absoluta al PSOE, por lo que el presidente Morán (PSOE) se limitará en estos años a soltar carrete y a dejarle hacer y decir. Se avecinan duros duelos dialécticos entre Llorente y Majo. Huele a viejos resquemores y ajustes pendientes de cuentas.

Pleno Diputación
Martínez Majo y Castañón, ahora en la oposición/ MC

De la portavoz de Ciudadanos, Gemma Villarroel, ni estaba ni se la esperaba. Algo increíble. Villarroel (Ciudadanos) ha justificado su ausencia por estar de vacaciones. Mal inicio para quien pertenece a un partido que aspira a consolidarse a nivel nacional y ser, algún día, el sorpaso al PP.

Una de las pocas verdades tangibles de este primer pleno de la nueva Diputación la dijo el líder de la oposición, Martínez Majo (PP), quien, mirando a la cara al presidente Eduardo Morán (PSOE), le reconoció que “usted tiene la sartén por el mango”. Aunque la verdad de la buena, es que quien tiene la sartén por el mango es la UPL y Matías Llorente. Al tiempo.