Nada puede con la ilusión y el ánimo de los jóvenes empresarios leoneses, ni tan siquiera una situación tan complicada como a la que nos estamos enfrentando. David Abril – Director de INTDEA (empresa especializada en marketing y comunicación), Profesor asociado en la Universidad de León y presidente de AJE León – sigue creyendo firmemente que en León hay futuro.

Hablamos de nuevo con él (puedes recordar la anterior entrevista que nos concedió aquí) para que nos hable de cómo están viviendo los jóvenes emprendedores leoneses esta crisis y de por qué están convencidos de que con ideas, trabajo e ilusión es posible, no sólo salir adelante, sino hacerlo reforzados.

Se habla mucho de los sectores que han sufrido de una forma más directa las consecuencias económicas de la crisis sanitaria (hostelería, retail, turismo) pero no tanto de otros sectores como el de INTDEA (marketing) que ahora, debido a la situación en la que se encuentran los primeros, serán los siguientes en afrontar dificultades…

Totalmente, todos estamos conectados. Nosotros, de hecho, hemos dejado de facturar durante estos meses a aquellos clientes que no podían trabajar: no nos parecía ético seguir cobrando cuando ellos se enfrentaban a dificultades económicas por no poder trabajar. Además hemos continuado haciendo para ellos pequeñas piezas o campañas de forma gratuita para poner nuestro granito de arena y que no se perdiese el buen trabajo que se había estado realizando hasta ahora.

El problema añadido en nuestro sector – la publicidad – es que cuando surgen problemas de liquidez en una empresa, es una de las inversiones que primero suelen recortarse. Algo paradójico, ya que si tus ventas se están resintiendo y recortas el dinero que dedicas a fomentarlas, a medio plazo probablemente harás que las cosas empeoren.

Pero hay que poner toda esta situación en perspectiva, también han surgido nuevas oportunidades y ha habido gente que ha sabido verlas y apostar por ellas.

¿Cuál crees que es la clave para salir adelante? ¿Digitalización, cercanía, economía circular o una combinación de todas?

Creo que al final la clave siempre es saber conjugar todo, dependiendo del tipo de negocio y del tipo de cliente. Lo que está claro es que los clientes han cambiado su forma de tomar decisiones y las empresas tienen que saber adaptarse a esta nueva situación para sobrevivir.

En AJE habéis estado especialmente activos durante el confinamiento ofreciendo asesoramiento, todo tipo de actividades formativas en abierto e iniciativas de colaboración. ¿Cuál ha sido la clave para que reaccionáseis tan rápido?

Aquí hay que reconocer el enorme mérito de los asociados de AJE León. La mayoría de ellos, desde el primer día han buscado cambios de actitud intentando ver el lado positivo para revertir la situación y aportar valor para todos, lanzando iniciativas, compartiendo lo que saben… Hemos aprendido a trabajar de otras maneras que han llegado para quedarse y la idea es seguir apoyándonos y mantener ese entusiasmo aún cuando pase esta situación.

Como te decía, hay que ser consciente de que todos estamos conectados. Aunque a priori nos parezca que el hecho de que cierre un pequeño comercio en León no es algo muy trascendente, genera una reacción negativa que tarde o temprano, de alguna u otra forma nos acabará afectando negativamente a todos. Lo mismo sucede al revés, por eso luchamos para sacar adelante cualquier iniciativa que pueda ayudar a que un negocio perviva o alguien se anime a poner una idea en marcha.

España no se caracteriza por ser un país que pone fácil emprender, ahora se une una situación que parece poner aún más obstáculos ¿animas a empreder en tiempos de COVID?

Tristemente se ha visto que los empresarios y emprendedores son siempre los grandes olvidados y no se les ha ayudado como debiera, pero dicen que los españoles somos expertos en sortear las crisis de forma creativa. Hay que pensar de forma diferente, barajar las nuevas circunstancias… pero por supuesto que se puede, de hecho hay gente que lo ha hecho ya.

¿Crees que desde algunos sectores políticos o sociales se demoniza o negativiza la figura del empresario y no se reconoce su papel en la economía y la sociedad como generador de empleo y de riqueza?

Absolutamente. Conozco un caso de alguien que siempre había sido especialmente crítico con los empresarios que, casualidades de la vida, acabó emprendiendo y dándose cuenta de todas las dificultades y gastos a los que nos enfrentamos, las cargas a las que hacemos frente, las responsabilidades que soportamos y lo duro que es, a final de mes, conseguir que después de todo eso puedas llegar a cobrar un sueldo medio o incluso, en ocasiones, mínimo…

Creo que todo el mundo debería ser autónomo durante un período de su vida, para ver lo duro que es sacar un proyecto adelante desde cero y solo, eso cambiaría mucho la perspectiva social y pondría en valor la figura de todos los que trabajan cada día por sacar adelante un negocio.

¿Qué cosas crees que hay que mejorar o se necesitan reforzar, no sólo desde las instituciones u órganos de gobierno sino desde la sociedad en general?

Como comentábamos, hay que dejar claro lo que significa ser empresario. Tengo la sensación de que últimamente, se ha demonizado el término «empresario» a la vez que se ponía de moda «emprendedor». Al final, el emprendedor es un empresario que está empezando su proyecto, pero ha surgido una moda de «fomentar el emprendimiento» desde las instituciones que muchas veces ha derivado en que los políticos dejasen de lado a los empresarios que ya tenían un proyecto asentado para hacerse fotos o regar con ayudas a supuestos «emprendedores» que detrás no tenían ni ningún proyecto real ni ninguna intención de sacarlo adelante.

En lugar de basar todo en subvenciones, es importante apoyar la educación y que la formación se adapte a las necesidades reales de las empresas para poder aumentar la contratación. Además, hay que dar facilidades de todo tipo a la gente que tenga un proyecto y esté luchando por sacarlo adelante, facilidades no sólo – pero también – burocráticas o fiscales. ¿Cuántos buenos proyectos se han quedado en el camino porque se han acabando echando atrás al ver todas las trabas a las que a priori, tendrían que enfrentarse incluso antes de echar a andar?

Se habla mucho de apoyar al comercio de proximidad… ¿cómo lo hace David Abril?

En las pequeñas cosas, aunque nos parezcan insignificantes. Por ejemplo, ayer salió un libro que yo llevaba tiempo esperando y decidí no comprar la edición digital o pedirlo a través de una plataforma online, sino ir a una librería de mi barrio. Lo curioso es que me acompañó un amigo que acabó haciendo también una compra. Si todos ponemos nuestro granito de arena, cada pequeño gesto se nota.

Lo vemos en la naturaleza: en un ecosistema si una especie desaparece, el propio ecosistema pierde el equilibrio y se desmorona. Imaginarse una ciudad sin comercio es como pensar en una ciudad fantasma: sin comercio no hay vida ni movimiento en la ciudad, si no hay vida y movimiento habrá más inseguridad, si hay más inseguridad nadie querrá vivir en ella y se quedará vacía…

¿Qué mensaje quieres lanzar a los leoneses?

Que a lo largo de la historia siempre han surgido crisis y situaciones que han representado retos a los que nunca antes nos habíamos enfrentado y siempre hemos salido adelante. La clave es pensar diferente: no se pueden enfrentar problemas nuevos con las mismas soluciones de siempre. Tenemos que ser innovadores e intentar salir de esta juntos, porque estoy seguro de que se puede.