La Diputación Provincial debatirá en un próximo pleno dos mociones para remediar los daños causados en el campo y en las infraestructuras de muchos pueblos en las inundaciones del pasado mes de diciembre en amplias zonas de la provincia, sobre todo en la montaña y en las vegas de los ríos Esla, Órbigo y Porma. No se han calculado aún  los daños, pero se estima que serán cuantiosos, según acaba de informar el vicepresidente de la Diputación, líder del sindicato agrario UGAL y representante de la UPL, Matías Llorente.

La primera moción irá destinada al Gobierno central para que actúe inmediatamente en la reparación de los cuantiosos daños provocados por las inundaciones en infraestructuras básicas como caminos, canales de riego, acequias, taludes, cunetas, puentes, tuberías de agua potable y saneamiento, depósitos y los provocados en los campos por los arrastres de árboles, maleza, piedras y gravas. Llorente asegura que aún faltan semanas antes de que los agricultores puedan reanudar sus labores ordinarias en el campo.

Esta misma moción solicitará a Comisaría de Aguas y a Confederación Hidrográfica del Duero la limpieza de los ríos y arroyos y la retirada de la maleza en las fincas debido a los arrastres de las inundaciones. Llorente, alcalde de su pueblo, Cabreros del Río, se pone como ejemplo al asegurar que su Ayuntamiento no puede asumir los gastos de la limpieza del río Esla al paso por su municipio por falta de presupuesto. “Si lo tengo que hacer tendría que cerrar la escuela, el consultorio médico y otros servicios”, concluye.

La segunda moción que irá al próximo pleno de la Diputación se centra en solicitar al Ministerio de Hacienda una rebaja de los módulos que pagan los agricultores y ganaderos con el fin de destinar parte de los recursos a paliar los daños de las inundaciones. Llorente asegura que hay afectadas 5.500 hectáreas de maíz, de las cuales sólo 3.200 tienen seguro. Pero las inundaciones también han afectado gravemente a los cereales de invierno, a la remolacha y a los pastos de montaña. A lo que hay que añadir el exceso de agua en muchos campos y el arrastre de piedras y otros materiales que ahora hay que retirar.

Llorente espera que a lo largo de este mes todos los ayuntamientos afectados hayan evaluado ya los daños y hagan llegar las evaluaciones a la Subdelegación del Gobierno. Dependiendo de la cuantía de esos daños se pedirá o no la declaración de zona catastrófica para las áreas más afectadas en la provincia.