La cita es del 15 al 18 de julio en la Real Colegiata de San Isidoro dentro del programa de cursos de verano de la Universidad de León (ULE) bajo la dirección de Germán Ferrero Carrera, que además de profesor de esta universidad es Socio de la Cooperativa Social Soluciones.

Allí se darán a conocer iniciativas transformadoras desarrolladas desde los principios y valores de la Economía Social y Solidaria en diferentes sectores económicos para ayudar a los participantes a comprender la importancia socioeconómica, ambiental y política de la articulación de alternativas económicas transformadoras ancladas en los territorios y también contribuir a la visibilización y el refuerzo de redes de economía transformadora.

Es el propio Germán Ferrero quien ha querido responder a algunas preguntas acerca de un tema tan crucial para el desarrollo sostenible.

¿Qué es la Economía Social y Solidaria? ¿Cuál es su papel en la comarca leonesa?

La Economía Social hace referencia a iniciativas económicas sostenibles nacidas para hacer frente a problemas sociales y/o medioambientales, y basadas en una serie de principios y valores, entre los más importantes: son iniciativas autogestionadas (las decisiones las toman los propios participantes), democráticas (cada persona tiene un voto, independientemente del capital aportado) y se basan en el apoyo mutuo (nos unimos porque todos/as ganamos. Estas propuestas son un medio (no un fin) para avanzar hacia un sistema alternativo a la lógica capitalista o estatista, y ponen en el centro al planeta y a las personas, por lo que su objetivo último es la transformación social y la democratización de la economía.

En la Montaña de León entre el 50 y el 90% del territorio sigue siendo de propiedad colectiva, y a nivel de todo el Estado representa más de 4 millones de hectáreas, el mayor territorio comunal de toda Europa. Además hay multitud de prácticas comunitarias tradicionales que aún sobreviven y que han asegurado la supervivencia a lo largo de los siglos. Todo ello forma parte de la Economía Solidaria, como explicará Alipio García de Celis, y como muestra el documental La Voz del Concejo (2016, Bambara Zinema) o el blog La nuestra tierra. Además hay muchas otras iniciativas, ya de ámbito empresarial, surgidas a lo largo de nuestro territorio en torno a sectores como el turismo, la producción ecológica y de alimentos, los cuidados, o la dinamización rural.

¿Cómo decidiste que querías dedicar tu vida a trabajar para incentivar y crear iniciativas de este tipo?

Siempre he estado vinculado a movimiento sociales y de transformación social. A finales de 2014, tras volver a León después de una década fuera, conozco a María Ramón, referente del movimiento cooperativo leonés, y decidimos, junto a Francisco Balado (Lyfer Asesores) y José Luis Ibáñez (1A Consultores), poner en marcha una entidad que ayude a impulsar esta otra forma de economía. Esa entidad es la cooperativa de iniciativa social Social Soluciones, desde la que ofrecemos servicios de asesoría, consultoría y formación para proyectos de Economía Social y Solidaria, y en la que yo me ocupo sobre todo de la parte formativa y creativa, de desarrollo de nuevos proyectos y de acompañamiento de iniciativas. La decisión personal de apostar por esta forma de economía surge por la necesidad de apoyar y aportar propuestas concretas y realistas a la crisis en plural que vivimo

De acuerdo con la Ley 5/2011 de 29 de marzo que regula la Economía Social, forman parte de la Economía Social todas las iniciativas que se enmarcan en alguna de las categorías allí tipificadas: cooperativas, empresas de inserción, centros especiales de empleo, sociedades laborales, sociedades agrarias de transformación, mutualidades, asociaciones con actividad económica,  fundaciones…

Se presupone, por ejemplo, que una cooperativa siempre va a ser una entidad democrática y que una sociedad capitalista, por ejemplo una Sociedad Limitada, no. Sin embargo en la realidad una forma jurídica no garantiza per se que una iniciativa socioempresarial tenga un carácter transformador, entendemos que la esencia de la Economía Social no puede venir definida por la forma jurídica, sino más bien por la dinámica de funcionamiento y por sus principios y valores (autogestión democracia, apoyo mutuo,…), y aunque la forma más tradicional y característica de la Economía Social es la cooperativa, no todas las cooperativas los llevan a la práctica, y por tanto no siempre las consideramos parte de la Economía Social (Embutidos Rodríguez o Manufacturas Teleno, por ejemplo), e igualmente hay empresas organizadas en otras formas jurídicas, como S.L. o autónomos, que sí se sustentan en estos principios y valores y por tanto forman parte de la red de la Economía Social.

¿Qué podemos aprender de Carcaboso (Premio Unesco 2016 a la sostenibilidad por las iniciativas comunitarias y de desarrollo sostenible del ayuntamiento)?

Creo que lo más importante que aporta la gobernanza de Carcaboso de los últimos años es la de no infantilizar a sus vecinos/as y hacerles partícipes de las decisiones colectivas y proponiendo decisiones creativas, sostenibles y realistas frente a los retos actuales, muy en la línea del Movimiento en Transición surgido en Totnes (Inglaterra) en el año 2006.

Este municipio, que ya en 2010 se autoproclamó Zona Libre de Transgénicos, ha creado en instalaciones municipales un obrador colectivo para pequeños/as productores/as de conservas que incluso pueden utilizar si lo desean la propia marca comercial municipal, “La Cárcaba”, iniciativa que se ha replicado en muchos otros municipios, entre ellos Corullón, en El Bierzo. Además, el ayuntamiento gestiona un banco de tierras para destinarlas a producción ecológica, ha impulsado la bioconstrucción, un centro de formación en agroecología, gallineros comunitarios, y ha sustituido las plantas ornamentales por jardines comestibles y árboles frutales. Son todas ellas iniciativas sencillas, transformadoras y que no requieren grandes recursos económicos, ésa es otra de las grandes aportaciones de Carcaboso para los tiempos que están por venir.

 

El precio de la matrícula del curso es de 50 euros, cantidad que se reduce a 40 para estudiantes universitarios, personas en situación de desempleo y a todos aquellos que estén vinculados a la economía social.

La inscripción se puede formalizar en la Unidad de Extensión Universitaria y Relaciones Institucionales, en el Edificio El Albéitar (Avda. Facultad de Veterinaria nº 25. 24071 León), en los teléfonos 987291961 y 987293372 o directamente aquí.