“Sólo sabemos que no sabemos apenas nada del origen del monasterio de San Benito”. Esta es una de las principales conclusiones del estudio “El monasterio de San Benito de Sahagún desde una perspectiva arqueológica”, presentado anoche en el Auditorio Carmelo Gómez de Sahagún por la arqueóloga  Carmen Alonso, de la empresa burgalesa Cronos, que ha elaborado el citado estudio.

Otra de las conclusiones, ya en el campo estricto de la arqueológica, son los indicios de que el gran arco del monasterio, actualmente ubicado a los pies de lo que fue la iglesia monacal y sobre la carretera de acceso al pueblo, fue trasladado, piedra a piedra, a su lugar actual a comienzos del siglo XIX de su emplazamiento original, en la antigua portería o acceso al monasterio. Así lo desveló la arqueóloga Carmen Alonso, en una larga y documentada presentación del citado trabajo, que fue seguida por un numeroso público, la mayoría vecinos de la ciudad facundina.

La arqueóloga Carmen Alonso /MC

La principal propuesta que se deriva del citado estudio es la urgencia de elaborar un plan director para conocer y documentar el origen y todas las fases constructivas del monasterio, que fue el más importante de la Orden de Cluny en el norte de España, al menos desde el siglo XI hasta el XV. A pesar de esa importancia, la arqueología no ha podido ratificar de forma científica lo que se dice en algunos documentos y que, en algunos casos, no pasa de ser meras leyendas. Como el origen del monasterio en época romana a partir del martirio de los legionarios Facundo o Primitivo o su expansión durante el periodo visigodo. Hasta ahora no hay indicios arqueológicos contrastados ni de la época romana ni de la visigoda y muy pocos de la fase mozárabe, salvo un capitel.

Los primeros datos arqueológicos corresponderían a la primitiva iglesia románica, ya en el siglo XI, correspondientes al reinado de Alfonso VI, quien trasladó a Sahagún su corte de forma temporal. La capilla mal llamada de San Mancio, que en realidad es la de San Benito, contiene restos románicos de esa primera construcción. En este sentido, hoy ya se sabe que la capilla de San Mancio estuvo a los pies de la iglesia y que en ella se enterró a Alfonso VI y a sus esposas.

Tras esa primera iglesia románica vendría la ampliación gótica y distintas intervenciones arquitectónicas hasta la gran reforma que se inició a comienzos del siglo XIX, con la construcción de la actual torre del reloj, y que quedó inconclusa por la aplicación de la Desamortización de Mendizábal, que convirtió el monasterio en una auténtica cantera de materiales de construcción. A partir de esos años se demolió gran pate del monasterio y desaparecieron las construcciones que se extendían no solo en torno a la iglesia sino de tres grandes claustros, de los cuales no queda absolutamente nada.

De aquel gran monasterio sólo queda el arco de San Benito, trasladado de sitio, la capilla de San Benito, la torre del reloj y poco más. Según la arqueóloga Carmen Alonso, la suerte es que debajo de espacios públicos, como el parque o la carretera que bordea el monasterio, están los cimientos que no se han tocado en varios siglos, lo que facilitará el estudio para conocer cómo era en realidad este gran monasterio y sus fases constructivas y destructivas.

Junta, Ayuntamiento y Diputación apoyan la elaboración de un plan director/ MC

PLAN DIRECTOR

La puesta en valor de lo que la alcaldesa, Paula Conde, denomina el “parque arqueológico de Sahagún” pasa por la elaboración de un plan director, para lo que el Ayuntamiento ha solicitado la ayuda del 1,5% del Ministerio de Cultura. La Junta apoya la pretensión del Ayuntamiento y ya ha financiado el estudio previo arqueológico presentado anoche, así como un próximo estudio con georadar del subsuelo del monasterio.

Este plan director abordaría acciones urgentes como el desvío del tráfico rodado por debajo del arco de San Benito, la eliminación del cuartel de la Guardia Civil, construido en 1932 dentro del monasterio, el uso de la capilla de San Benito como lugar de eventos culturales y de centro de interpretación del monasterio o la excavación del claustro, actualmente bajo los jardines actuales al lado de los restos del monasterio. Asimismo, se propone la declaración de bien de interés arqueológico toda la zona,  cuyo 80% del espacio corresponde a propiedad pública.

Por otra parte, desde el Ayuntamiento ya se trabaja en hacer visitable la torre del reloj, una gran construcción de comienzos del siglo XIX y la puesta en marcha del proyecto “El sueño de don Alfonso”, con la utilización para usos culturales de la capilla de san Benito y del patio del cuartel.

La creación de este parque arqueológico sería un revulsivo social y económico para Sahagún, pueblo afectado por el envejecimiento y la despoblación y la caída de la actividad económica. El sector turístico podría potenciarse con este proyecto, ya que Sahagún es parada obligatoria del Camino de Santiago y que el próximo año cogerá una parte de la exposición Las Edades del Hombre.