Silván y Águstín Rajoy
El alcalde Silván y el concejal Rajoy /MC

Es hora de iniciar balances ante el inminente fin de legislatura municipal. Así, el concejal de Hacienda del Ayuntamiento de León, Agustín Rajoy, aprovechó el pleno municipal de esta mañana para adelantar, sin ocultar su satisfacción, que la deuda municipal al día de hoy se ha reducido hasta los 183 millones de euros. El concejal prevé que al cierre del presente ejercicio, la deuda bajará aún más, hasta los 150 millones de euros.

Al principio del mandato actual, en 2015, la deuda municipal alcanzaba los 434 millones, lo que obligó al Ministerio de Hacienda del entonces Gobierno de Rajoy aplicar un riguroso plan de ajuste a las arcas municipales, una especie de intervención de las finanzas. Al final de año y si se cumplen las expectativas, el Ayuntamiento cumplirá por primera vez en muchos años el plan de ajuste del déficit y podrá salir de la estrecha vigilancia del Ministerio de Hacienda.

Rajoy dio a conocer estos datos como respuesta a los críticas de la oposición, que calificó de “nefasta” la gestión económica municipal. Tras esta explicación, el portavoz socialista José Antonio Diez dijo que la reducción del déficit se había logrado  a costa del “abandono” de los barrios de la ciudad y de la “nula inversión” en los últimos años.

La oposición critica la recurrencia sistemática del equipo de gobierno, presidido por Antonio Silván,  por las sucesivas aprobaciones de créditos extraordinarios extrajudiciales, suplementos de crédito y expedientes de modificación de créditos, al margen de lo aprobado en los presupuestos y, por tanto, fuera de la fiscalización ordinaria del pleno.

El Ayuntamiento funciona este ejercicio con los presupuestos prorrogados del pasado año, debido a la minoría con la que gobierna Antonio Silván, tras la ruptura del pacto de gobierno por parte de Ciudadanos.