Muchos eran los temas que el pleno municipal debatía esta mañana de acuerdo a su orden del día, varios de ellos de vital importancia para la ciudad. Desde la transparencia y la participación ciudadana a la mejora del servicio ferroviario del eje León-Palencia-Valladolid y la reversión de la polémica decisión de eliminar el servicio de tren de alta velocidad (AVE) con el que ya contaba la capital pasando por la aprobación mediante urgencia de los presupuestos municipales.

Pero, a tenor del tiempo que se le dedicó – casi las dos terceras partes de la sesión – y los titulares – incluso nacionales – que ha suscitado, en el pleno de hoy hubo una clara protagonista: la moción de UPL, apoyada por PSOE y Podemos-EQUO para pedir una autonomía leonesa, formada por León, Zamora y Salamanca.

Y es que pesar de las reticencias de Ferraz – que parece ver con mejores ojos las reivindicaciones de independencia por la fuerza que las de autonomía por la vía democrática – de las que se han hecho eco diversos medios, Jose Antonio Díez fue consistente con el posicionamiento a favor de un replanteamiento de la Comunidad Autónoma de Castilla y León que ha defendido estos últimos meses.

A pesar de los votos en contra de Ciudadanos y PP, la moción salió adelante, lo que significa que se remitirá a las Cortes de Castilla y León y a las Cortes Generales del Estado «el derecho a la constitución como Comunidad Autónoma de la Región Leonesa» por razones que van mucho más allá que las puramente históricas e identitarias, si bien son estos dos los principales pilares que la sustentan.

El portavoz de la UPL, Eduardo López Sendino – que se mantuvo firme en sus reivindicaciones y no cedió ante las peticiones de la dirección federal del PSOE de posponer la presentación de esta moción hasta que se produzca la investidura de Sánchez – firmó un discurso en el que apeló a las emociones por encima de los intereses partidistas, pidiendo a sus homónimos pensar en el futuro tanto de los leoneses de hoy como de las próximas generaciones, recordando que la Región Leonesa es la única región histórica de España que no cuenta con autonomía.

Sendino ha recordado que la comunidad se contituyó sin escuchar las voces contrarias del pueblo leonés, que se manifestaron en su día en boca de ayuntamientos, diputaciones e instituciones, obligando a León a formar parte de una comunidad en la que los leoneses no se sienten representados. Insistió además en las vías democráticas posibles, todas dentro del marco constitucional, para iniciar este hipotético proceso de escisión.

Los ánimos se caldearon con la intervención de las voces discordantes, especialmente la de Antonio Silván, que se encontró con críticas a su gestión y a la de su partido salpicadas por los gritos y las mofas de los ciudadanos asistentes, que se recrudecieron especialmente a tenor de una desafortunada comparación del leonesismo con el movimiento independentista catalán. El alcalde se ha visto obligado a llamar al orden en más de una ocasión, amenazando incluso con desalojar la sala.

Desde fuera, unas 300 personas congregadas en la Plaza de San Marcelo por varias asociaciones entre las que se encontraban Conceyu País Llionés, Raigañu, Esllabón Lleonesista, Xunios por un Reinu, Plataforma pro-identidad leonesa, Lliga Celta Llionesa, Xuntanza, Ciudadanos del Reino de León, Asociación cultural Montaña de Vadinia, Plataforma Futuro Región Leonesa, Nos-Terra Maire y Ágora País Llionés, lanzaban vítores a León, al alcalde y alguna que otra consigna menos edificante a PP y Ciudadanos.

Sin entrar en mi postura acerca de esta moción o sus posibilidades de salir adelante fuera del pleno, sí debo añadir que, como leonesa que soy, me resultó triste ver cómo una vez se dirimió la cuestión autonómica, la gran mayoría de los ciudadanos asistentes abandonaron la sala dando por terminado – al menos a su entender – el pleno, cuando quedaban sobre la mesa varios temas – para mí más vitales y urgentes para nuestro futuro – destacando entre todos ellos la mejora de las comunicaciones ferroviarias y la reversión de la polémica decisión de dejar a León sin AVE (algo por lo que ninguna asociación o partido hasta la fecha ha promovido concentración o manifestación alguna).

Un grupo de ciudadanos asistió al pleno portando una pancarta que pedía la autonomía para León.

Aunque reconozco que en ese momento yo también me alejé de León y mi mente se trasladó a Roma, mientras pensaba en cómo aquellos que habían inventado el «Panem et circenses» habían dado en el clavo.