Los presidentes Morán y Courel/ MC

Más de tres mil parcelas de tierra cultivable han sido adjudicadas a través del Banco de Tierras del Bierzo para impulsar cultivos de alta rentabilidad, como el viñedo. La fórmula es muy sencilla: los propietarios de fincas que no las quieren cultivar ceden su uso al Banco de Tierras, quien las adjudica a agricultores para ponerlas en producción. Además, el Banco de Tierras se encarga de la formación de los agricultores, de la promoción de los productos agroalimentarios.

Este Banco de Tierras está impulsado por un convenio entre Diputación, que aporta 90.000 euros, y el Consejo Comarcal del Bierzo, que pone 22.500 euros. La renovación del convenio se firmaba esta mañana en Diputación por ambos presidentes, Eduardo Morán y Gerardo Álvarez Courel. Ambos han destacado, tras la firma del convenio, la importancia económica del sector agroalimentario berciano y el impulso que está tomando en los últimos años el viñedo. Precisamente uno de los objetivos del banco de Tierras es evitar que se pierdan los viñedos viejos y volver a ponerlos en producción. El Bierzo cuenta en la actualidad con siete sellos de calidad de productos agroalimentarios, cuyos cultivos se ajustan al sistema de minifundio de la propiedad de la tierra.

Parte de las parcelas que gestiona el Banco de Tierras se transforman en regadío, aumento la rentabilidad de un sector pujante y cada vez como mayor peso en la economía comarcal, sobre todo cultivos como el viñedo, la pera o la manzana.