Las calles vacías son un reflejo de la crisis económica /MC

Este jueves 2 de abril pasará como uno de los días más negros de la historia de España como consecuencia de la pandemia del coronavirus. A la suma de 950 fallecidos en tan solo una jornada a nivel nacional (ya se registran 10.003 fallecidos) hay que sumar los datos del desempleo del mes de marzo: 302.362 parados más y, lo que es peor, 834.000 empleos destruidos a nivel nacional. Datos que pueden ser mucho peores puesto que esa estadística no incluyen los trabajadores afectados por los ERTEs.

El número total de parados sube hasta los 3.548.312. Son cifras peores que las registradas en la crisis iniciada en los años 2008 y 2009. En cuanto a la cobertura de desempleo a nivel nacional, crece un 6,5%, lo que significa que tres de cada cinco personas en el paro, un 64,95%, cobra algún tipo de prestación económica.

LEÓN

En la provincia de León, los datos siguen la misma tendencia. El paro bate todos los records al incrementarse en un solo mes en 1.590 desempleados, lo que sitúa la cifra total de parados en la provincia en 31.072. Y eso sin contar los trabajadores afectados por los ERTEs, que ya andan por más de 19.000 personas. Los sectores económicos más afectados en la provincia son los Servicios (Comercio y Hostelería) y Construcción. León, junto con Valladolid, es la provincia que más empleo ha destruido en el mes de marzo. León perdió 1.183 afiliados a la Seguridad Social, que ahora se sitúa en tan solo 156.052 inscritos.

Desde la patronal leonesa FELE se responsabiliza de esta situación al Gobierno central, al asegurar en un comunicado que “Fele considera que los empresarios leoneses han hecho durante los últimos años un gran esfuerzo por consolidar su actividad, crear empleo y aumentar su productividad.  Sin embargo, las medidas en el ámbito laboral y económico aprobadas por el Gobierno no han tenido en cuenta ese esfuerzo ni la situación de las miles de empresas y autónomos y, además, van a impedir sentar las bases de la necesaria recuperación económica de España”.

A pesar de esa crítica, desde la Fele se asegura que “la voluntad de los empresarios por encima de todo, en estos momentos de crisis por el COVID-19, es sostener la economía y el empleo, siempre priorizando, como no podía ser de otra manera, la seguridad y la salud de los ciudadanos. Por ello, es ahora más necesario que  nunca trabajar unidos y en el marco del diálogo social para evitar que la economía entre en una profunda recesión y que sean atendidas todas las demandas del tejido empresarial, que es el que sostiene la economía”.