El dialecto leonés formaba parte, según los filólogos más célebres, de la lengua de los astures. Sin embargo, la comarca leonesa siempre tuvo un dialecto o una lengua totalmente distinta a la de otras áreas limítrofes.

ORIGEN

Los astures y los habitantes de la comarca leonesa hablaban un dialecto que se extendía desde el río Navia, en Asturias, hasta el Sil, en Galicia; en parte de las provincias de Santander y Cáceres, y en ciudades como Zamora, León y Salamanca.

El astur-leonés formó parte de la formación del español, pero a partir del siglo XI, debido al auge del castellano, comenzó a ser casi residual.

CARACTERÍSTICAS

Fácilmente reconocible por el mantenimiento de los diptongos, es habitual en el astur-leonés la inclusión de una vocal antes de la vocal que cierra la palabra. La eliminación de la vocal final en los diminutivos, la conservación de la efe inicial en casos de hache en español y la elle en lugar de la ele inicial, entre otras características, permiten reconocer a este dialecto.

FUTURO

Viendo la inmensa aportación de palabras al español y su vigencia en algunas zonas de la provincia, es recomendable tomar medidas para su preservación como bien cultural. Su estudio puede ayudar a entender mejor su aportación a la lengua española y su aportación a la formación de ésta.

 Es uno de los vestigios más importantes de la etapa anterior a la formación del español y quizá, como viene destacando la CELe (Cátedra de Estudios Leoneses) – que presentó recientemente un proyecto digital y  audiovisual destinado a la conservación del leonés – haya llegado el momento de poner en valor el patrimonio lingüístico de nuestra tierra.