El otoño pasado, antes de las elecciones, algunos políticos visitaban la escuela de pilotos Flybyschool para conocer de primera mano y poner en valor sus proyectos de expansión en torno al Aeropuerto de León. Lo veían como «generador de oportunidades el León».

Este domingo, sin ir más lejos, todos los partidos e instituciones leonesas se unían para reclamar con urgencia apoyo para poder crear tejido productivo en la provincia y opciones de futuro para los leoneses.

Pero hay algo que falla, porque la escuela de pilotos de Flybyschool – un proyecto pionero que en apenas cinco años ha crecido hasta acoger a 180 alumnos y 40 trabajadores – baraja abandonar León precisamente por la falta de apoyo de esos mismos políticos e instituciones, con la única excepción de la Universidad de León, entidad que le facilita el acceso a los simuladores de la Escuela de Ingenierías y siempre le ha mostrado abiertamente su apoyo.

Los alumnos de la escuela, muchos de ellos extranjeros, permanecen en la capital leonesa una media de 17 meses para concluir su formación. Se alojan en la ciudad y conviven con otros alumnos de la Universidad de León – especialmente los de la Escuela de Ingenierías – en el Campus de Vegazana.

Flybyschool se queja de que no puede realizar vuelos desde el aeropuerto de La Virgen por cuestiones burocráticas con Aena que llevan arrastrándose más de dos años, cuestiones que realmente no deberían ser un problema. De momento, sus alumnos se están formando en Burgos y si todo sigue así, la escuela podría verse obligada a trasladar su sede operativa a Valladolid o Huesca.

«En Burgos hemos conseguido revitalizar el aeropuerto, nos han dado todas las facilidades, pero en León no tenemos el respaldo político que nos dan en Huesca o las facilidades de Valladolid», señala el gerente de la escuela de pilotos, Álex Álvarez que añade además que, mientras más tiempo pasen viéndose obligados a operar fuera de León, más complicado les sera volver.

Aún siguen esperando la reacción de esos políticos e instituciones leonesas que, si realmente quieren luchar por el futuro de León, tienen aquí una buena oportunidad para demostrarlo.