Adolfo-Alonso-Ares
El poeta, ensayista, dibujante y director del Instituto Leonés de Cultura (ILC) de la Diputación Provincial, Adolfo Ares

Poeta, ensayista, dibujante y director del Instituto Leonés de Cultura (ILC) de la Diputación Provincial, Adolfo Ares ha adoptado la figura del gallo como una de sus señas de identidad artística. Durante todo el mes de noviembre ha mantenido una exposición abierta en las salas del Colegio de Arquitectos de la capital, bajo el título de “Pasajes del otoño”. Antes estos cuadros de gallos vestidos con vivos colores otoñales estuvieron colgados en La Baña, La Cabrera, y tras su estancia en la capital seguirán viajando por la provincia.

Adolfo Alonso Ares asegura que “la mística del gallo la entiende todo el mundo” porque “proviene de la tradición y del recuerdo ancestral de lo leonés, que no está reñido con el futuro”. Y añade el poeta y pintor que “utilizo el gallo como símbolo ancestral que ha despertado al hombre desde tiempo inmemorial. Yo lo rememoro porque lo vínculo con la propia letanía del hombre, con la propia voz del hombre que el gallo la simula porque ese ‘kikiriki’ forma parte del elenco que nosotros conocemos; es decir, del elenco que nosotros incluso entendemos. Y por eso a través de la poesía, a través del trazo y a través del color plasmé todos esos dibujos como una incidencia sobre todo de intimidad y de recogimiento»

Los gallos de Ares rememoran, asimismo, la añoranza por un mundo rural que desaparece y el recuerdo de la infancia. “«Vivo la mitad del año en un pueblo de la Maragatería y en ese mundo que vivo y que participo está la verdad del mundo. Yo siempre lo he entendido así y cuando escribo poesía y cuando dibujo, que es lo mismo porque lo hago al tiempo y lo hago de una manera solapada, rememoro lo sencillo y cuando se rememora lo sencillo yo siempre he creído que se rememora lo universal».

El poeta utiliza el vino para colorear a sus gallos, «una esencia que nace de la tierra y que luego el hombre elabora. Me interesa las cosas humanizadas y en este caso hay una transformación de un fruto para extraer una bebida que nos reúne en torno a las mesas», aseguraba a la prensa hace unas semanas.

POEMA

Pasajes del otoño

Es el sabor del aire, la textura

Que vierte los milagros de la vida.

Garabatos que escribo en una tea que ilumina las noches.

Trazos en los colores que deshilan amaneceres viejos.

Intuiciones que forjan el abismo del mundo inexistente.

Son los gallos que amasan el centeno que guardó la memoria de los hombres.

Poemas que imagino en esos pueblos que aman las leyendas.

Porque en la piel anoto los colores que creó el universo

Y dibujo galaxias e infinitos

Que buscan la verdad de lo que somos.

Es el bestiario-sueño, el espacio de luz que dilapida

Sentimientos del hombre,

Esbozos de la pátina del frío.

Esta es la contienda que deseo

Para vivir inmerso en el paraje

Que guarda en sus caminos nuestras huellas.

Son los gallos que anuncian el otoño.