Son muchas las asignaturas pendientes en la historia contemporánea española, sobre todo en las referidas a la Guerra Civil y, en especial, a la represión franquista. Una de esas asignaturas es la historia velada de las mujeres prisioneras republicanas en las cárceles y en los campos de concentración franquistas. Algo más se sabe del paso de los hombres por esas cárceles, pero muy poco de los horrores vividos por mujeres, que la historia las ha convertido en invisibles, como si su dolor y sufrimiento o la crueldad de sus carceleros nunca hubieran existido.

Lidia Martín y Eugenia Navajo, diseñadoras de la exposición/ MC

“Papillons. La palabra no dicha. Mujeres prisioneras republicanas” es el título de una exposición etnográfica que el Instituto Leonés de Cultura, perteneciente a la Diputación, inaugura este sábado, 5 de septiembre, a las 12:00h en el Centro Leonés de Cultura en la calle Independencia de la capital leonesa. El objetivo de esta muestra es descorrer el velo de silencio sobre la existencia de miles de prisioneras republicanas tras la guerra civil y narrar las pésimas e insalubres condiciones de vida en las cárceles, el maltrato que recibieron y, sobre todo, los experimentos médicos que hicieron con ellas, con sus cuerpos y hasta con sus hijos.

En esta exposición hay un lugar reservado para la crueldad de los métodos médicos del facultativo Vallejo Nájera, en algunos casos pionero de las crueldades y ensayos con personas que años más tarde llevarían a cabo los nazis en Alemania.

Reproducción del despacho del medico Vallejo Nájera/ MC

La directora de la exposición Lidia Martín y la técnico Eugenia Navajo ofrecen una exposición etnográfica con la que se pretende conmover al espectador con una serie de objetos, bordados, utensilios, mobiliario, ropas, fotografías y con un vídeo impactante con imágenes reales de la crueldad que el sistema franquista ejerció contra estas mujeres y sus hijos por el mero hecho en muchos casos de hacer sido fieles a la Republica o simplemente esposas, hermanas o hijas de dirigentes republicanos.

La represión fue feroz en unas cárceles superpobladas, sin la más mínima higiene y con un impecable sistema de “reeducación” obligatoria hacia los postulados del franquismo y de la iglesia católica. Como ejemplo, la cárcel de las Ventas de Madrid, diseñada en 1934 como una prisión modelo para unas 450 internas, llegó a albergar a principios de los años cuarenta del pasado siglo más de 12.000 prisioneras.

La tesis de Vallejo Nájera es que estas mujeres eran simplemente mariposas concebidas para tener hijos, para lo que era necesario anularlas como personas, destruir su autoestima y, como objetivo último, depurar y mejorar la raza. En esas cárceles hubo todo tipo de ensayos con partos y desarrollo de embarazos y robos de niños.

Un rincón de la exposición/ MC

Martín y Navajo aseguran que el objetivo de esta muestra no es sólo dar a conocer lo que sucedió y hacer visible el dolor de estas prisioneras republicanas sino dar a conocer las experiencias mediante la emoción.

La exposición surgió de un proyecto de Lidia Martín en Toulouse, la ciudad francesa convertida en la capital del exilio republicano español y donde vivían mujeres que pasaron por las cárceles franquistas. El testimonio de algunas de ellas se ha incorporado al vídeo documental, de apenas cinco minutos, que se proyecta en la exposición.

La exposición ha sido presentada esta tarde a los medios de comunicación por el diputado de Cultura, Pablo López Presa; y por el director de Exposiciones del ILC, Luis García. López Presa a anunció el interés de la Diputación de convertir el Centro Leonés de Arte en un espacio vivo, interactivo y que sea referente en el sector de la Cultura de la ciudad y de la provincia.