Catedral de León
Imagen tridimensional del trascoro y bóvedas

A falta de que haya un gobierno estable y unos nuevos presupuestos generales del Estado, el Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE) está documentado a base de tecnología tridimensional y de alta resolución el trascoro de la Catedral de León, un paso previo para su restauración. Debido a esas circunstancias aún no hay presupuesto asignado para esta obra de gran trascendencia artística, por lo que los trabajos previos se han iniciado a costa del Cabildo catedralicio. El presupuesto estimado sería de unos 215.000 euros.

José María Ballester, coordinador del Plan de Catedrales del IPCE desvelaba anoche en una conferencia pronunciada en la iglesia de San Martín de León, algunas claves de estos trabajos previos. Con esta conferencia, Ballester inauguraba las VIII Jornadas de la Catedral de León, organizadas por Sofcale. Junto a Ballester intervinieron Camino Gutiérrez, presidenta de Sofcaple; y Primo Panera, deán en funciones del Cabido catedralicio.

SOFCAPLE
Inauguración de las jornadas de Sofcaple sobre la Catedral/ MC

Ballester proyectó algunas imágenes tridimensionales del trascoro, gracias a las cuales se tendrá un conocimiento exacto del estado de conservación de esta estructura, levantada en pleno Renacimiento en el siglo XV. Una de las novedades de este estudio es la aparición de una fecha: 1554, cuyo significado está por concretar, ya que está documentado que el inicio de las obras comenzó más tarde.

Esta tecnología permite conocer en detalle la conservación de esta estructura, la erosión, grietas, deslizamientos o cualquier otra anomalía al milímetro. Sobre estas radiografías se elaborará el plan de actuación.

El coordinador del Plan Nacional de Catedrales indicó anoche la necesidad de actualizar el plan director de la Catedral de León y anunció una serie de reuniones con la Junta de Castilla y León y con el Cabildo para coordinar la tarea, que debería estar concluida antes de la próxima primavera.

Catedral
Trascoro de la Catedral

El Plan Nacional de Catedrales ha actuado en los últimos años en la restauración de vidrieras y en diversas partes de la fábrica del templo. Desde 2006 y hasta 2020, el IPCE habrá investido 1.230.000 euros en la restauración de la Catedral.

EL TRASCORO

El trascoro de la Catedral de León es una obra genial del Renacimiento español, se asegura en la web de la Catedral. Se comenzó a construir el año 1577, bajo la dirección de Juan López, sobre planos que había trazado Juan de Badajoz el Mozo un tercio de siglo antes. El continuador de las obras fue Baltasar Gutiérrez, quien completó la estructura, en cuya decoración se quiere ver la mano borgoñesa de Juan de Juni. Se concibe todo como un monumental arco de triunfo con un cuerpo de dos tableros a cada lado, enmarcados por columnillas de tercia, teniendo como pedestal un gran zócalo. En los relieves se representan las escenas de: la Natividad de la Virgen, la Anunciación, el Nacimiento de Cristo y la Adoración de los Reyes. Las cuatro imágenes que campean sobre él, efigian a san Pedro y san Pablo, a san Marcelo y san Isidoro. En el ático, por la parte delantera, está la Asunción de María, y, mirando al altar, san Froilán.

Catedral de León
Imagen tridimensional del transcoro

Dichas imágenes, lo mismo que los tableros de alabastro, fueron contratados por el cabildo con Juan de Juni y Esteban Jordán el 16 de febrero de 1577, fecha en que estaban avecinados en Valladolid, aunque ya antes habían estado vinculados a León. La realización de la obra corrió por cuenta de Esteban Jordán solamente, según los documentos conservados en el archivo de la Catedral, por haber fallecido Juni. El crucifijo que remata el conjunto está siendo considerado como de Bautista Vázquez, tras haberle presentado en concurso con otro del artista anterior.

Otras pequeñas representaciones de sibilas, virtudes y medallones se distribuyen sobre el entablamento.

Si impresionante es la escultura del trascoro, no de menor calidad son los trabajos de decoración que cubren sus campos: abundan los temas mitológicos, atlantes, figuras afrontadas, grutescos, bucráneos, arquitecturas fantásticas, entrelazándose los temas bíblicos con otros alegóricos. Entre aquéllos destaca el árbol de Jesé, con buena labor de trépano, que asciende por las jambas del arco.

Los muros laterales de los dos primeros tramos del coro son de Baltasar Gutiérrez; el resto los construyó Narciso Tomé en 1744. La verja que lo cierra fue fabricada por Félix Granda, bajo diseño de Manuel de Cárdenas, el año 1915.