Catedral de León
Sagrario de Pedrosa del Rey/ Foto González Requejo

El Instituto de Patrimonio Cultural de España (IPCE) está restaurando el sagrario renacentista del S. XVI procedente de la iglesia de Pedrosa del Rey, pueblo sumergido bajo las aguas del pantano de Riaño. El retablo se conserva en el Museo de la Catedral de León. La restauración se está llevando a cabo en los talleres del IPCE de Madrid, dentro del plan de catedrales.

Este sagrario se considera una pieza excepcional del renacimiento español, ya que se adjudica  a la escuela del escultor Juan de Juni. Su periplo hasta llegar al Museo de la Catedral ha sido muy movido en los últimos siglos: fue concebido para la capilla de los Villapérez de León, parte de cuya casona es hoy el Museo Vela Zanetti. De allí viajó a la iglesia parroquial de Cuénabres, pequeño pueblo del municipio de Burón, vecino de Riaño. Finalmente, fue instalado en el retablo de la iglesia del pueblo vecino y ya desaparecido

DESCRIPCIÓN DEL SAGRARIO

Es una pieza maestra de los trabajos en talla. Unas columnas jónicas y pilastras ensamblan todo el conjunto de los relieves representando el Lavatorio, la Horación del Huerto, el Crucificado con San Juan y la Virgen, Cristo con la cruz a cuestas y el Descendimiento; total cinco paños en relieve.

El Lavatorio muestra una perspectiva entre el arco y catorce personajes representados en pequeño espacio. Creisto está de rodillas con la toalla ceñida lavando los pies a un San Pedro asombrado, y cuyo asombro queda reflejado no sólo en la mano que se lleva a la cabeza sino en la cartela que dice: «TU MIHI LAVAS PEDES». Se representa muy bien el agua del barreño y San Juan con la jofaina.

El segundo relieve, sobre la Oración del Huerto presenta los apóstoles dormidos y Cristo mirando el cáliz que le ofrece un ángel. Un pequeño bosque recuerda el Huerto de los Olivos a donde se dirigen dos personajes a prender a Jesús. Entre la policromía y la talla hay un gran hermanamiento para crear sentido de profundidad. La frase ilustrativa dice: «P. (ater). SI VIS TRASFER ISTUM A ME».

En la puerta del sagrario se representa al Crucificado, a la Virgen y a San Juan con la ciudad de Jerusalén al fondo. La cartela dice: «MILIER, ECCE FILIUS TUUS».

La cuarta escena representa a Cristo cargado con la cruz, los soldados, lanzas que se cruzan y la ciudad al fondo. La inscripción dice: «FILIE HIERUSALEM NOLITE FLERE SUPER ME».

La última tabla representa la Piedad, Cristo está tendido a los pies de la Virgen y las mujeres y San Juan. La cruz vacía recorta el fondo del paisaje. La cartela dice: «VE MIHI IN HUNC DOLORE TRANSFISA».

El conjunto es de una perfecta armonía entre talla y decoración con elementos de la época a base de guirnaldas, jarrones y frutos. El interior del sagrario va recubierto de láminas de oro.