Tomás Olivo/ La Información.com

El multimillonario murciano, pero asentado en Málaga, Tomás Olivo, se ha convertido en el principal accionista privado del banco andaluz Unicaja, al incrementar su participación accionarial hasta el 5,1%. Como el propio interesado ha confesado al diario ABC de Sevilla, Olivo acaba de comprar un paquete de 24 millones de acciones del banco malagueño.

Tras esta compra, Tomás Olivo se coloca a la cabeza de los principales accionistas privados del banco, por delante de Indumenta Pueri (5%), Santander Asset Management (4,95%), Fidelity (3,71%) y Santalucía Seguros (3,2%).

El principal accionista es la Fundación Unicaja, con un 49%, presidida por el auténtico hombre fuerte de la entidad financiera, Braulio Medel, ex presidente del banco y quien ejerce un control férreo sobre el accionariado del mismo. Medel fue quien vetó la operación de fusión el pasado año entre Unicaja y Liberbank por el temor a perder el control accionarial del banco resultante. Hoy, las acciones de Unicaja han cotizado a 0,51 euros, una de sus cotizaciones más bajas.

Medel y Olivo mantiene una estrecha relación profesional desde hace años. Olivo ha asegurado que seguirá comprando acciones del banco, lo que, sin duda, le llevará a ocupar dentro de poco un sillón en el consejo de administración, que hoy por hoy, presidente Manuel Azuaga, otro fiel colaborador de Medel.

La asamblea general de Unicaja decidió hace unas semanas no repartir el dividendo correspondiente al ejercicio del pasado año.

Tomás Olivo es el propietario de General de Galerías Comerciales (CGC), dueña de un decena de centros comerciales y suelos en España,especialmente en Andalucía y Cataluña, valorados en 2.500 millones de euros. El valor de las acciones de Tomás Olivo en Unicaja es, a precio de mercado de hoy, de unos  38 millones de euros.

El empresario, presidente de General de Galerías Comerciales (GGC) y uno de los españoles más ricos del mundo, controla las acciones de Unicaja a través de compras hechas a título personal y a través de su sociedad Desarrollos la Coronela SL, de la que es el único propietario. Además, el empresario tiene paquetes de acciones de Santander, Sabadell, CaixaBank y BBVA y Santalucía Seguros (3,2%).

Tomás Olivo es un empresario hecho a sí mismo. Comenzó trabajando como empleado en una gasolinera y su ambición, capacidad de riesgo y amistades le llevó a invertir con éxito en el sector inmobiliario en los años del alcalde Jesús Gil en Marbella. Su trayectoria ha estado salpicada de algunos sobresaltos, como su implicación en el Caso Malaya de Málaga, del que fue absuelto. Actualmente está imputado judicialmente por otros casos de presunta corrupción.