Manuel Castells en 2004
Castells, a la derecha, junto al rector Penas, en 2004

El flamante ministro de Universidades, Manuel Castells, incorporado por Unidas Podemos, guarda una estrecha relación académica con León: en 2004 fue investido Doctor Honoris Causa por la Universidad de León a propuesta del Departamento de Geografía de la Facultad de Filosofía y Letras. El acto solemne se celebró coincidiendo con la festividad de la Universidad y le correspondió a la profesora Paz Benito del Pozo hacer la laudatio o justificación de los méritos de Manuel Castells para ser investido con la máxima distinción de la Universidad leonesa.

Aseguraba en 2004 la profesora Paz Benito que “me corresponde el honor y la satisfacción de apadrinar, en nombre del Departamento de Geografía y coincidiendo con la festividad de nuestra Universidad, al profesor Manuel Castells Oliván, catedrático de Sociología y catedrático de Planificación Urbana y Regional, como Doctor Honoris Causa en Geografía en reconocimiento a sus méritos académicos y a su aportación al análisis de la ciudad y al pensamiento geográfico actual”

Y justificaba sus méritos en base a que “la formación del profesor Manuel Castells ha seguido la senda de quien busca el saber y el conocimiento en las muchas disciplinas que son afines entre sí y en aquellos centros de enseñanza superior que mejor propician el pensamiento crítico y la reflexión atenta a una realidad llena de contrastes, y también de paradojas y contradicciones, que es preciso comprender en su conjunto para explicar después en algunas o todas sus partes”.

Manuel Castells, doctor honoris causa 2004 de la UPL

La profesora Paz Benito destacaba la bibliografía del profesor Castells como mérito más que sobrado para su nombramiento como doctor honoris causa: “ Entre los que nos dedicamos a la Geografía, muchos hemos leído, estudiado y citado con profusión algunos de sus trabajos, desde el ya clásico libro sobre La cuestión urbana, publicado en 1972 y punto de arranque del análisis estructural y comparativo de la ciudad, hasta su reciente y monumental trilogía titulada La Era de la Información: economía, sociedad y cultura, aparecida entre 1996 y 1998 y traducida a veinte idiomas. Esta obra ha sido acogida como la contribución más rigurosa y completa desde la teoría social al conocimiento de la sociedad de la información. En ella se desarrolla el concepto de espacio de los flujos o espacio virtual, que los geógrafos tratamos de vincular al espacio material y concreto, es decir, al territorio; o si se prefiere, al espacio de los lugares, allí donde siguen vigentes las nociones de distancia y proximidad espacial, además de las estructuras en red”.

Por último, la madrina de Castells en León resumía la personalidad del nuevo honoris causa: “A todo esto, el profesor Manuel Castells añade un perfil y un talante humano que no quisiera pasar por alto: estamos ante una persona honesta y leal, de trato afable y accesible. Como pensador es un racionalista convencido, alejado del nihilismo, del escepticismo social y del cinismo político. Cree con firmeza en las posibilidades de la acción social y en el poder transformador de las ideas. Está sinceramente persuadido de que con su trabajo intelectual y académico, en las aulas y fuera de ellas, puede y debe ayudar a construir un mundo diferente y mejor”.

RETOS COMO MINISTRO

Por otra parte, en su toma de posesión esta mañana como ministro de Universidades, Castells, ha asegurado que una de sus prioridades será  elaborar una Ley de Universidades que “modernice y dé mayor autonomía y financiación al sistema”, así como abordar una revisión del modelo actual de becas.

La Conferencia de Consejos Sociales de las Universidades Españolas ha reclamado que la nueva Ley se redacte en el marco de un Gran Pacto de Estado y cuente con amplio consenso parlamentario y participación activa de todos los agentes implicados. Para los Consejos la necesidad de modificar la obsoleta legislación de universidades es una «auténtica urgencia nacional» y sugieren que para «el imprescindible fortalecimiento de la universidad española» se mire a las «reformas estructurales exitosas» acometidas en un buen número de países de la Unión europea.

A los rectores, incluido el de la Universidad de León, no les ha gustado que el nuevo Ministerio de Universidades no haya asumido las competencias de Ciencia e Innovación. Consideran los rectores que esa “partición es una mala noticia porque implica alejar el conocimiento de la centralidad política que se está imponiendo en Europa» y reclaman la reunificación de las tres competencias y de los recursos necesarios para gestionar el sistema de ciencia en su globalidad, incluida la investigación que se realiza en las universidades.