Parador San Marcos
Detalle de la fachada de San Marcos /MC

La parálisis de la segunda fase de las obras de reconstrucción del parador Hostal San Marcos de León es la víctima más visible en León del bloqueo político que impide la formación de un gobierno central en Madrid. Desde Paradores se reconoce que no hay presupuesto para levantar el moderno edificio que ha de completar la reconstrucción del emblemático Hostal de San Marcos, un hotel de lujo de cinco estrellas.

Las obras de la primera fase, que se centran en la parte histórica, avanzan con lentitud, pero avanzan. Se espera que antes del próximo verano pueda reabrir esta parte del edificio, que ofrecerá apenas unas cincuenta habitaciones. Esta primera fase no contempla servicios imprescindibles en la actualidad en un hotel de la categoría de San Marcos, como spa, piscina, auditorio, salón de eventos y convenciones o simplemente un aparcamiento digno. Todos estos servicios están incluidos en una segunda fase, cuya realización queda pendiente de que haya Gobierno en Madrid y de que se aprueben unos nuevos Presupuestos Generales del Estado, actualmente prorrogados desde el año 2017.

A la espera de los nuevos Presupuestos hay otro trámite que, según la dirección de Paradores, paraliza la segunda fase de las obras de San Marcos: la cesión por parte del Ayuntamiento de los terrenos necesarios para la construcción del parking del futuro parador. Sorprende que este trámite no se haya cumplido en los años que ha sido alcalde el popular Antonio Silván. Ahora, el nuevo regidor, el socialista José Antonio Diez, anuncia rapidez para desbloquear la cesión.

PRIMERA FASE

Las obras de reconstrucción del Parador San Marcos comenzaron en abril de 2018, el año de la Capitalidad de la Gastronomía Española. La primera fase contemplaba la demolición del denominado edificio moderno, levantado en los años sesenta del pasado siglo, y la reconstrucción de la parte histórica. El presupuesto era de 15 millones de euros.

El objetivo de esta primera fase es devolver al edificio histórico su configuración original, tal y como era en el siglo XVI, cuando se convirtió en sede de la Orden de Santiago. El proyecto estrella es la recuperación del segundo claustro y cubrirlo con un gran lucernario. Estas obras están a punto de concluir, aunque con retraso debido a imprevistos como los efectos de una capa freática más alta de lo que se estimaba o la aparición de importantes restos arqueológicos de edificios anteriores al siglo XVI. Estos restos serán visibles en el nuevo edificio.

La fachada plateresca ya ha sido totalmente restaurada, obras que han descubierto añadidos en el segundo piso, como los balcones, correspondientes al siglo XVIII.

SEGUNDA FASE

La segunda fase es mucho más ambiciosa. Contempla la construcción de un edificio moderno de nueva planta, anexo al histórico, con cuatro alturas, en el que se han diseñado 130 habitaciones, 12 salones para convenciones, un auditorio, restaurante, spa, piscina, jardines y, por supuesto, el necesario parking. Se calcula que en ningún caso esta segunda fase estará terminada antes del año 2025.

El presupuesto sobre el papel es de 35 millones de euros, cantidad que no está aprobada ya que Paradores no tiene tesorería para afrontar esta inversión, por lo que hay que esperar a la decisión de que el futuro Gobierno de España incluya esta obra en los Presupuestos Generales del Estado que se aprueben.

Mientras tanto, los 85 trabajadores del San Marcos temen por su futuro profesional. Actualmente están afectados por un ERE de suspensión temporal de contratos, que expira en mayo de 2020. Debido a los retrasos de las obras de la primera fase y, sobre todo, a la parálisis de la segunda fase, la dirección de Paradores no sabe aún cuántos trabajadores necesitará cuando abra al público el edificio histórico, con apenas 52 habitaciones.