Desempleados ante una oficina de empleo/ Archivo

No por previsibles los datos del paro en abril en la provincia de León son malos, muy malos. 2.266 nuevos parados, un 6,97% más, lo que eleva la cifra total provincial a 33.328 desempleados. La causa, claro está, es la pandemia del coronavirus, la aplicación del estado de alarma y el parón total de sectores como el Comercio, el Turismo, el Ocio o la Hostelería.

La mayoría de los parados leoneses son mujeres (18.257) frente a los hombres (14.981). Y los sectores que más paro generaron en abril fueron Servicios, con 1.515 desempleados; 237 en Industria; 236 en Construcción; 86 en Agricultura; y 92 en sin empleo anterior.

A estos datos hay que sumar los aproximadamente 22.000 leoneses afectados por los ERTEs, es decir en suspensión de empleo por el estado de alarma, pero que no contabilizan como parados. Parte de los afectados por estos ERTEs ya se están incorporando a sus empleos de forma progresiva tras la reapertura escalonada de comercios, peluquerías, restaurantes y otros servicios.

NACIONAL

A nivel nacional el paro aumentó en 282.891 desempleados, con lo que el total de personas que buscan empleo en las oficinas del paro se incrementa hasta los 3.831.203, un 7,97% más que en el mes anterior.

En Castilla y León, las provincias que lideran el incremento del paro en abril son Segovia, con un 11,57%; Soria, con un 11,30%; Salamanca, con un 11,17%, Burgos, con un 9,93%; Valladolid., con un 9,24%; Palencia, con un 9,16%; Zamora, un 7,06%; Ávila, un 7%; y León, con un 6,97%.

VALORACIÓN DE LA FELE

Para la patronal Fele, estas cifras son desalentadoras, por lo que ante situación, la patronal considera que “la crisis de emergencia sanitaria que vivimos está teniendo ya graves consecuencias en la actividad económica en la provincia por lo que es imprescindible una mayor coordinación entre administraciones y agentes sociales que busquen apoyar a los trabajadores y especialmente a las empresas como generadoras de empleo”.

En este sentido, desde la Fele se asegura que es “fundamental la adopción de un plan de choque en las distintas administraciones, como ya ha solicitado la federación en varias ocasiones, a través del cual se adopten medidas excepcionales para una situación excepcional. Medidas como el aplazamiento de impuestos y pagos hasta que las empresas generen un flujo de caja, suprimir las cuotas empresariales a la Seguridad Social en ERTEs y reducir las cuotas sociales para aquellas empresas que se comprometan a mantener el empleo en condiciones y plazos claramente delimitados. También es imprescindible  facilitar la financiación de las empresas a través de más créditos ICO para inyectarles liquidez o evitar el aumento de impuestos y cargas tributarias a las empresas. Todo ello con el objetivo de preservar el tejido productivo y, con ello, garantizar que la actividad económica se recupere de forma ágil y continuada”.

Y desde la Fele concluyen que “la gestión de estas medidas han de hacerse de forma coordinada teniendo en cuenta a las distintas administraciones regionales y locales, además de a las patronales, que son los que mejor conocen la realidad de sus territorios”.

VALORACIÓN DEL CEL

Por su parte, desde el Círculo Empresarial Leonés (CEL) valora estos datos asegurando que “León está mejor que la media, a pesar de estos datos tan negativos. Ha sido la provincia de la Comunidad en la que menos se incrementó el paro, con una diferencia de dos puntos porcentuales respecto a la Y añade que “en la comparativa interanual, de abril de 2019 a abril de 2020, la provincia ha sufrido una subida del paro de prácticamente el 9%, (2.741 desempleados más que hace un año) pero sale mejor parada también si lo comparamos con el incremento del paro interanual en el conjunto de la comunidad que llega al 14,65%”.

Desde el CEL se reitera que “la mejor manera de preservar los empleos de cara al futuro es ofreciendo a las empresas libertad, flexibilidad y apoyos para mantener su actividad en esta fase crítica. Las medidas de liquidez y aprobación de ERTEs han sido positivas, pero se necesitan otras que permitan aliviar las cargas fiscales y sociales que impidan que un buen número de empresas vayan a la quiebra”.

A pesar de ello, el CEL manifiesta muchas dudas “sobre el fondo y la forma en la que el Gobierno ha aprobado un Plan para la Transición hacia una nueva normalidad, que ofrece unas condiciones para la reapertura difícilmente asumibles por sectores como la Hostelería y el Turismo y pocas garantías para el resto de sectores”.