La sesión plenaria de esta mañana en el Ayuntamiento se anunciaba más o menos tranquila en virtud del orden del día, en el que destacaba sobre todo la ratificación de la anunciada subida – después de 11 años – de casi el 2% de la tarifa del agua de los leoneses y la moción para potenciar León como centro ferroviario del noroeste de España. Y es que parecía que reinaba el consenso sobre ambos asuntos, con los que ya todos los grupos políticos habían mostrado su conformidad con anterioridad (la subida de la tarifa había sido ya previamente consensuada por todos los partidos y la moción era conjunta).

Sin embargo, la presentación de la citada moción, a pesar de ser llevada a pleno de forma conjunta, ha servido para que unos y otros grupos políticos se lanzasen acusaciones intentando buscar culpables – más que en la propia sala, en las ejecutivas nacionales de los respectivos partidos – al hecho de que no se hubiesen cumplido compromisos adquiridos hace años o no se hubiera luchado lo suficiente por que León no perdiese un protagonismo que – aunque sólo sea por la razón incontestable que le da su situación geográfica – se merece.

Y lo que comenzó poniendo de nuevo de relieve la vergonzosa situación de olvido en la que se encuentran las comunicaciones ferroviarias del noroeste – de las que ya hablamos aquí – que se viene arrastrando desde hace años (prácticamente desde la llegada del AVE a nuestra ciudad en 2015) y la poca claridad con la que RENFE está manejando la reciente polémica con los cambios de ALVIA por AVE, terminó en un cruce de descalificaciones que comenzaba a buscar responsables.

Primero fue Luis Miguel García Coperte, el concejal de desarrollo urbano, remontándose a los recortes del PP post-Zapatero y recordando después las declaraciones del presidente de Adif que consideraban innecesario dados los avances tecnológicos el Centro de Regulación y Control (CRC) del AVE – construido junto a la estación provisional de Renfe de León que pretendía gestionar el tráfico ferroviario de las líneas de alta velocidad ferroviaria del norte y noroeste de España – que ha supuesto una de las mayores invesiones de los últimos años.

Después tomó el relevo el PP, a través de Eduardo Tocino, cuyas críticas se dirigieron al olvido que ha sufrido la región por parte de los gobiernos socialistas, aludiendo en tono bronco a la mayor preocupación del ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana Jose Luis Ábalos por el transporte en su reunión clandestina en Barajas de la semana pasada que por la situación del noroeste, que también se ha quedado fuera de la liberalización ferroviaria.

Carlos González-Antón, de Ciudadanos ha pedido unidad para ser una sola voz que recuerde a los ejecutivos regional y nacional que hay hechos geográficos incontestables que hacen de León el centro logístico del noroeste. UPL a través de Maite Fernández, se ha unido a esta petición y ha vuelto a poner de relieve que el hecho de que Valladolid esté reclamando también esta posición recalca la urgencia de que se de vía libre a la creación de la Región Leonesa.