El equipo de gobierno de la Diputación (PSOE y UPL) han aprobado esta mañana una moción socialista “sobre los recortes en el sistema público de salud en la provincia de León”, según rezaba el orden del día y que en realidad es una enmienda a la totalidad al proyecto que en estos momentos quieren poner en práctica el Partido Popular y Ciudadanos a nivel de toda la Comunidad para racionalizar el uso de los consultorios médicos en los pueblos más pequeños. Para el PSOE esa racionalidad es un ataque frontal a la sanidad pública en el mundo rural, mientras que para las bancadas populares y liberales es una obligación para evitar el colapso total de la sanidad pública ante la despoblación y el envejecimiento de los pueblos.

El debate, que se prolongó durante casi una hora, ha sido más propio de un pleno de las Cortes de Castilla y León, que es la competente en legislar sobre esta materia. Que Diputación aborde este tema sólo tiene la finalidad por parte del PSOE de arrimar el ascua a su sardina y actuar como altavoz de su dura oposición a un proyecto, que según el PSOE, es un ataque frontal a la calidad de los servicios públicos del mundo rural, lo que agravará aún más los efectos de la despoblación. Diputación no tiene  ninguna competencia en esta materia.

Desde PP y Ciudadanos se justifica la remodelación de los consultorios que se quiere llevar a cabo en toda la Comunidad en garantizar la continuidad y la calidad de la sanidad pública que todos defienden. PP y Ciudadanos han dejado claro que sin esa reestructuración, la sanidad pública puede colapsar en el mundo rural. Los portavoces de los dos partidos de la oposición han solicitado al PSOE que se sume a la mesa de la sanidad pública que negocia este asunto en las Cortes de Castilla y León con el fin de llegar a un pacto por la sanidad en toda la Comunidad.

El más claro en este debate ´ha sido el histórico diputado de UPL, Matías Llorente, hoy integrado en el equipo de gobierno de la Diputación, quien recordó que este tipo de mociones son absolutamente estériles, que no llegan más allá de Puente Villarente y que el único objetivo es “tirarse los trastos uno contra otros” en busca de rendimientos políticos partidistas a corto plazo en vez de buscar el bien común. LLorente, el más listo del patio, avaló su argumentación  en las 17 enmiendas aprobadas en la Diputación  en años anteriores en defensa de la minería del carbón y que no han  servido absolutamente para nada. “Estas enmiendas sólo buscan sonrojar al contrario”, ha concluido Llorente, quien sin embargo, al final, ha votado  con el PSOE a favor de la moción. Ya en los pasillos, Llorente ha explicado su contradicción en la lealtad debida al pacto suscrito con el PSOE y a no obligar al presidente, el socialista Eduardo Morán, a hacer el uso del voto de calidad para aprobar la moción.

DECLARACIÓN CONTRA LA VIOLENCIA MACHISTA

Dónde si hubo unanimidad fue en la aprobación de una moción  en contra de la violencia machista, como no podía ser de otra manera. La lectura del manifiesto corrió a cuenta de mujeres diputadas de cada partido, salvo en el caso de la UPL, cuyo único miembro, Llorente, leyó su parte del manifiesto.

Como curiosidad, un tema que sí era de la competencia de la Diputación, como es la reestructuración de la estación de esquí de Leitariegos, la apertura de la temporada de esquí  este fin de semana y los acuerdos con Asturias para la gestión conjunta de las estaciones de San Isidro y Pajares, fue un tema que se abordó en rueda de prensa en los pasillos, una vez terminado el Pleno.

El Pleno tampoco debatió la moción anunciada a bombo y platillo hace unas semanas por el propio presidente, Eduardo Morán, sobre el acuerdo de la Junta de celebrar la edición del año 2021 de la exposición de Las Edades el Hombre en Burgos, Carrión de los Condes (Palencia) y Sahagún. Nadie dio explicaciones de porque se ha aparcado esta moción. El PSOE defiende la exclusividad para la provincia de León de esta exposición en 20121, Año Santo Compostelano.