“Sensato, equilibrado y ajustado” así ha calificado el acalde de León, el socialista José Antonio Diez, el proyecto de presupuestos municipales para 2020, que acaba de entregar a los distintos grupos municipales para su conocimiento. El PSOE llevará este proyecto de presupuestos al Pleno del próximo 29 de noviembre. Diez ha presentado este proyecto acompañado por el concejal de Hacienda, Carmelo Alonso Sutil.

El presupuesto asciende a un total de 134,7 millones de euros, unos 10 millones de euros menos que en los últimos presupuestos aprobados en 2018, ya que en este 2019 se ha trabajado con los presupuestos prorrogados del ejercicio anterior. El recorte se debe a la paralización del proyecto de palacio de congresos. Al capítulo de inversiones se concretan más de 11 millones de euros, que irán destinados a financiar el 50% del plan Edusi, cuyo objetivo es transformar seis barrios del norte de la ciudad; 1,8 millones, destinados al pago de expropiaciones para hacer realidad la ronda interior; 1,5 millones para obras de reposición y mantenimiento de la ciudad; y el resto, unos 2 millones de euros, a distintas actuaciones de infraestructuras.

El ajuste presupuestario afectará a todas las concejalías excepto a Bienestar Social, Mayores y Cultura, que se verán beneficiadas con ligeros incrementos. Y, lo que es importante para el bolsillo del ciudadano, los impuestos principales, como el IBI, seguirán congelados, al igual que la mayoría de las tasas, excepto las licencias medioambientales.

De cara a la negociación política para sacar adelante estos presupuestos, ya que el equipo de gobierno PSOE-Podemos necesitaría tres votos más, el alcalde se ha manifestado abierto a negociar con todos los grupos y ha rechazado la idea de que la UPL, que cuenta con tres concejales, pueda ser considerado “socio preferente” del PSOE. Precisamente el apoyo de la UPL fue determinante para que Diez fuese elegido alcalde.

También ha dejado claro que en este próximo ejercicio no se podrá aplicar lo que desde Podemos se llama “presupuestos participativos”, una propuesta que se aplaza hasta el 2021, cuando se puedan aplicar los excedentes que haya.

Otro de los objetivos de este presupuesto para 2020 es la rebaja de la deuda municipal, que actualmente se sitúa en los 150 millones de euros, un 114% de los presupuestos. La idea es bajar en 2020 la deuda en unos 20 millones de euros, lo que permitiría al Ayuntamiento salir del control presupuestario de Hacienda. Ese logro permitiría aplicar los remanentes a inversiones y no sólo al pago de la deuda. El remanente del ejercicio de 2019 estará en torno a los 15 millones de euros.