Braulio Medel, presidente de la Fundación Unicaja/ Diario SUR

La entidad bancaria andaluza Unicaja sigue aplicando su vieja táctica que tan buenos resultados le dio para lograr la absorción de las cajas de ahorro España y Duero hace cinco años: forzar las negociaciones al límite, dar calculados pasos a atrás y presionar al Banco de España. Es la estrategia que repite en su negociación de fusión con el banco asturiano Liberbank. En definitiva se trata de obtener la mayor cuota de poder en el banco resultante.

Lo cuenta esta mañana el diario digital elconfidencial.com, que analiza el proceso de fusión de Unicaja y Liberbank en una información que titula “Cumbre para la fusión Unicaja-Liberbank: 150 millones impiden el acuerdo”.

Asegura el digital que los consejos de administración de ambas entidades podrían reunirse en las próximas horas para aprobar la fusión, antes de someterla a la ratificación de las respectivas juntas de accionistas. Sin embargo, la cuerda de la negociación se ha tensado porque Unicaja exige el control del 60% del banco resultante, dejando a Liberbank el 40%. La entidad asturiana quiere elevar su cuota de participación al 45%. Esta diferencia de porcentajes equivaldría a 150 millones de euros, según la última cotización en Bolsa de ambas entidades.

La falta de acuerdo se achaca más a Unicaja, cuyo principal accionista, la Fundación Unicaja, presidida por Braulio Medel, quien llevó a cabo la absorción de Caja España y Caja Duero, no quiere ceder ante Liberbank. Medel, acostumbrado a forzar el pulso con el Banco de España, del que siempre ha salido ganador, vuelve a intentarlo ahora. O se mantienen sus pretensiones o rompe la baraja. Estrategia similar a la desarrollada para quedarse con España-Duero.

El otro campo de batalla entre ambas entidades es la metodología. Liberbank quiere que el porcentaje de representación en el banco resultante se haga según la cotización en Bolsa desde el día en que se iniciaron las negociaciones, ya que desde entonces las acciones de Unicaja han caído un 8% frente al 2,5% de Liberbank. Unicaja, que saldría perjudicada, lo rechaza.

Y así llevan ambas cuatro meses negociando ambas entidades. Hay que recordar que hace un mes, Abanca amagó con una OPA hostil sobre Liberbank, que no fue posible por las exigencias de la CNMV. El tiempo juega a favor de Unicaja, ya que el Banco de España quiere que se cierre cuanto antes este proceso de fusión.