Andrés Viloria/Ponferrada.org
Andrés Viloria/Ponferrada.org

La exposición que se presenta en la Biblioteca Pública de Astorga, tras haber pasado por la capital leonesa, tiene como motivo central la obra pictórica de Andrés Viloria, uno de los aspectos creativos más destacados de este polifacético artista. La muestra plantea un recorrido que se inicia en la segunda mitad de los años sesenta y transcurre por las diferentes fases evolutivas de su trabajo hasta su obra más actual, convirtiéndose así en una visión retrospectiva de casi cuarenta años de actividad creadora que se sintetizan en la selección de unas ochenta pinturas aproximadamente que forman la muestra.

La exposición se compone de treinta cuadros de pintura, que hacen un recorrido secuencial y lineal de tipo histórico por el desarrollo creativo del artista Andrés Viloria. Para poder conseguir esta secuencia cronológica se han seleccionado piezas estructurales de cada etapa o periodo artístico, generando una síntesis que nos aproxima su evolución plástica de una forma sencilla y clara. Organiza y produce en Departamento de Arte y Exposiciones del Instituto Leonés de Cultura.

Andrés Viloria nace en el pequeño pueblo de Torre del Bierzo (León) en abril de 1918 y este hecho, que en principio puede parecer anecdótico, tiene una gran significación por la constante influencia que ha ejercido sobre el artista y que se evidencia en su persistente preocupación y amor por la naturaleza, la cual incorpora en su obra con una gran carga poética, convirtiéndola en una constante y recurrente fuente de inspiración que subyace en su trabajo plástico.

Posteriormente se trasladará a Ponferrada, donde fallecerá en el año 2007. La capital berciana fue su lugar habitual de residencia donde desarrollará todo su quehacer artístico, manteniéndose aislado de los importantes centros culturales a nivel nacional como eran Madrid, Valencia o Barcelona, aislamiento voluntario que rompía con cierta frecuencia gracias a breves viajes que realizada a Madrid y que le servían para estar informado adecuadamente de la situación artística de cada momento.

Esta circunstancia de extrañamiento en el Bierzo, espacio por esencia singular y mágico, le servirá al autor para conseguir una máxima libertad de expresión en su trabajo, al mismo tiempo que para alcanzar una gran estabilidad y coherencia en su trayectoria artística la cual ha permanecido siempre ajena a los frecuentes avatares puntuales, tanto de la situación de los mercados comerciales como de los críticos al uso.

Andrés Viloria es un hombre polifacético en sus aptitudes creativas, de mirada profunda y ensimismada que analiza la realidad con una especial sensibilidad.