El prestigioso periodista y escritor Fernando Rueda ha presentado esta mañana en la Cámara de Comercio de León su nueva novela, «Destrucción Masiva», que narra el asesinato de los ocho agentes de CNI que perdieron su vida en Irak en 2003 protegiendo la de las tropas españolas desplegadas por el Gobierno de José María Aznar – por aquel entonces presidente del Gobierno – en apoyo a la misión de acabar con el régimen de Saddam Hussein que encabezaban las fuerzas estadounidenses.

Para Rueda, ningún acotencimiento en el Siglo XX ha sido tan decisivo ni ha cambiado tanto el rumbo de la historia como ese conflicto. Con «Destrucción Masiva» intenta ir más allá del suceso, construyendo la historia a través de quiénes eran y cómo eran aquellos ocho hombres cuyos nombres quedarán escritos para siempre en la historia negra del espionaje español.

La novela gira en torno a José Antonio Bernal y Alberto Martínez – el primero fue atacado por un grupo de rebeldes en su casa y abatido mientras intentaba huir; el segundo falleció junto a otros seis compañeros en una emboscada en Latifiya (Luis Ignacio Zanón, Carlos Baró, Alfonso Vega, José Merino, José Carlos Rodríguez y José Lucas Egea).

Todos ellos con una amplia experiencia a excepción quizá de Zanón, que nunca se había situado en primera línea de combate. Una falta de experiencia que como narra el autor, no le impidió mostrar su valor cuando, pudiendo escapar en las últimas instancias de la emboscada, eligió acompañar a un compañero herido en sus últimos momentos, sabiendo que eso significaría que también serían los suyos.

Fernando Rueda en un momento de su intervención, acompañado por Pedro Lechuga, Presidente de la Asociación de Periodistas de León.

Al contar esta historia Rueda busca hacer justicia con la memoria de los agentes – todos militares, dos de ellos del ejército del aire y dos del ejército de tierra – que en todo momento defendieron ante el gobierno que sus investigaciones concluían que no existían esas armas de destrucción masiva con las que la alianza que se denominó en su día como «El trío de las Azores» – Bush, Blair y Aznar – justificó la invasión de tierras iraquíes.

Así la novela – especialmente su epílogo – es, como define su editora Blanca Rosa Roca, una “venganza literaria” que va más allá de los hechos de aquel otoño de 2003 y nos cuenta quiénes eran los agentes, cómo eran su vidas, cuál fue su historia y cuál fue su final, todo ello ahondando en su parte más humana y en los errores de unas instituciones que no supieron protegerles.

Rueda se enfrenta con «Destrucción Masiva: Nuestro hombre en Bagdag» al gran reto de igualar el gran éxito de «Yo confieso «, su anterior novela cuya séptima edición acaba de llegar a las librerías.

«Yo confieso» y «Destrucción Masiva», las dos últimas novelas de Fernando Rueda.