Edificio El Portillo
Unicaja ondea su símbolo en lo más alto del edificio de El Portillo en León /MC

Sólo 44 empleados de Unicaja Banco, la mayoría de ellos de Castilla y León, se han acogido a la oferta de traslados voluntarios a Andalucía, lo que pone en evidencia el fracaso del acuerdo laboral alcanzado a finales del pasado año entre el banco y algunos sindicatos para reducir los costes de la entidad. El acuerdo preveía el traslado voluntario de 200 empleados.

UGT no firmó ese acuerdo y ahora denuncia que Unicaja ejecutará a partir de la próxima semana el traslado forzoso de 150 empleados, la mayoría de la provincia leonesa. La alternativa a los traslados forzosos es el despido, por lo que en UGT estiman que la mayoría de los empleados a los que se les obligue al traslado termine siendo despedida.

En una circular interna, UGT asegura que “trasladar forzosamente (que la mayoría serán despidos) a casi 150 familias, sin necesidad, es una barbaridad y una indecencia y más si durante los últimos años y, durante éste también, la empresa está haciendo contratos indefinidos a varios compañeros”.

Unicaja tiene previsto comenzar a comunicar en los próximos días la decisión a los afectados por los traslados forzosos con la orden de que se integren a sus nuevos destinos en septiembre. Desde UGT se insiste en la inconveniencia de esta medida, entre otros motivos, porque “este banco tiene a muchos compañeros con contratos temporales, tanto es así que dentro de las instalaciones de Unicaja una empresa de trabajo temporal tiene una oficina abierta”.

Entre las medidas que propone UGT para evitar los traslados forzosos estaría bajar de los 54 años la edad de las prejubilaciones en las provincias excedentarias de trabajadores, convertir en indefinidos los contratos de empleados de ETT o negociaciones individuales con desarrollo de carrera.

El fracaso de los traslados voluntarios coincide con la decisión de Unicaja de endurecer en los próximos meses su política de reducción de costes, que será aprobada en la junta general de accionistas de finales de este mismo mes de julio. Esa reducción de costes pasaría por el cierre de nuevas oficinas en toda España y la redacción de un nuevo plan para eliminar empleos.

Esta decisión se tomará una vez que se produzca el relevo del consejero delegado, tras la destitución fulminante Enrique Sánchez, a quien la cúpula de Unicaja y de su Fundación, como principal accionista, hacen responsable del fracaso de la fusión con Liberbank. El nuevo consejero delegado, Ángel Rodríguez, será el encargado de reconducir la muy baja valoración de las acciones del banco en Bolsa, así como aplicar las nuevas medidas de recortes en la plantilla.