El acuerdo debe ser ratificado por la Comisión Europea

El eje franco-alemán llegaba ayer a un pacto sin precedentes en la Unión Europea: dotar con medio billón de euros un ambicioso plan de reconstrucción tras los efectos derivados de la pandemia del coronavirus.  Estas ayudas de 500.000 millones de euros irían dirigidas de forma directa y sin préstamos a devolver a los países más afectados por el coronavirus. Así y todo, el plan se queda lejos del plan de alrededor de 1,5 billones que planteaba la Comisión Europea y que apoyaba España.

A pesar de lo ambicioso de la propuesta queda lo más difícil, es decir que los 27 países de la Unión aprueben este acuerdo. Por de pronto, países del norte como Austria, Suecia, Dinamarca y Holanda ya han manifestad algunas reservas. Sin embargo, la Comisión Europea estaría dispuesta a dar su apoyo.

La dirigente alemana Merkel ha explicado que  este fondo europeo “estará limitado en el tiempo, no se trataría de créditos sino de gastos presupuestarios destinados a los sectores y regiones más golpeados por la COVID-19″ y ha subrayado que “es necesario un esfuerzo colosal y Francia y Alemania están dispuestos a hacerlo», ha señalado.

Por su parte, el primer ministro galo, Macron, ha añadido que “la crisis que vivimos es inédita y requiere y nos impone una respuesta que, para ser eficaz, debe ser colectiva y, en primer lugar, europea».

El planteamiento de Merkel y Macron prevé la emisión de deuda europea por parte de la Comisión Europea. El dinero captado en los mercados se trasferiría a los estados miembros a través del presupuesto de la UE (MFF, por sus siglas en inglés) con un especial énfasis en acelerar las transiciones ecológica y digital.

CONDICIONES

 El acuerdo franco alemán de reconstrucción europea requerirá algunas condiciones por los países beneficiados, como reforzar la resiliencia, la convergencia y la competitividad de las economías europeas a través de inversiones centradas, principalmente, en las transiciones ecológica y digital.

En este sentido, Merkel y Macron remarcaron que el Pacto Verde Europeo es la «nueva estrategia de crecimiento de la UE, que a su vez debe elevar sus objetivos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero para 2030.

Asimismo, este plan requiere acelerar la transformación digital, sobre todo a través del despliegue de la red 5G, inversiones en infraestructuras y tecnologías de ciberseguridad, la gestión de la identidad digital o la creación de un marco favorable a la inteligencia artificial.

En el acuerdo se aboga también por establecer en el bloque europeo un sistema de impuestos  a las multinacionales digitales que complete una base imponible mínima y efectiva del impuesto de sociedades. Y, por último, se puesta por la reindustrialización europea y la creación de líderes industriales que puedan competir con multinacionales extranjeras.

SOBERANÍA SANITARIA

Merkel y Macron apuesta, además, en este acuerdo por la necesidad de que Europa recupera su soberanía sanitaria, tanto en la fabricación de medicamentos como de elementos auxiliares como mascarillas, batas, respiradores, etcétera.

Los dos mandatarios ponen sobre la mesa de Europa la necesidad de aumentar la capacidad de inversión en I+D relacionado con el desarrollo de vacunas y tratamientos, así como por mejorar la coordinación entre los estados miembros para acudir a los mercados de estos productos a través de compras conjuntas. Y piden crear «reservas estratégicas comunes de productos farmacéuticos o de protección.