César Pontvianne, presidente de. Iberaval

Iberaval prevé facilitar hasta 100 millones de euros en préstamos a empresas situadas en áreas con restricciones a la movilidad de las personas y en préstamos para las compras del canal de hoteles, restaurantes y cafeterías (Horeca). El objetivo que se marca la sociedad de garantía (SGR) pasa por paliar, a partir de estas dos líneas, los efectos negativos que está teniendo la COVID-19 en la economía.

Así lo ha explicado el presidente de la sociedad de garantía (SGR), César Pontvianne, quien ha detallado que la Junta de Castilla y León, a través del Instituto para la Competitividad Empresarial (ICE), estudia incentivar estas dos líneas, a partir de la bonificación de préstamos, lo que induciría más de 2.000 financiaciones.

ZONAS CONFINADAS

La primera de las líneas presentada por Pontvianne contempla una bonificación total de costes financieros para empresas en áreas con restricciones a la libre entrada y salida de personas como consecuencia de las medidas sanitarias preventivas adoptadas para contener la pandemia del coronavirus. En concreto, se dirige a operaciones de circulante, por importes comprendidos entre los 6.000 y los 100.000 euros, con un plazo de devolución de entre uno y cinco años, con opción de carencia.

CONAL HORECA

Por su parte, Iberaval también se plantea potenciar la financiación a uno de los sectores más damnificados por la crisis, el horeca, del que forman parte hoteles, restaurantes y cafeterías.

La Junta de Castilla y León estudia igualmente la bonificación de costes derivados de la gestión, por parte de la SGR, para operaciones de confirming «pago financiado» a proveedores del sector Horeca, entre 6.000 y 300.000 euros.

Esta línea, que también requiere del apoyo de las entidades financieras, podría beneficiar a más de 2.200 empresas, y tendrá como destino financiar la adquisición de productos del canal horeca en las empresas de Castilla y León. Su duración será de hasta tres años, ayudará a que los proveedores de horeca no vean aplazados sus cobros por falta de liquidez en el sector, ni perjudicados por la ausencia de pagos.

PROMOCIÓN ECONÓMICA

Desde que dio comienzo la pandemia, a principios de marzo, Iberaval ha puesto en marcha diferentes líneas de apoyo financiero a las empresas de Castilla y León para proporcionar liquidez y apoyar el mantenimiento del flujo del crédito a la economía autonómica, en las que ha contado con el respaldo del Instituto para la Competitividad Empresarial de Castilla y León. Para respaldar esas iniciativas, el ICE ha aportado hasta el momento 10 millones de euros, aún operativos, dirigidos de manera directa a bonificaciones para pymes y autónomos canalizadas por Iberaval. En este sentido, las medidas aplicadas han permitido financiar desde entonces más de 2.300 operaciones por un importe superior a los 200 millones de euros.

Además, Iberaval ha contado con el respaldo de la Compañía Española de Reafianzamiento (CERSA), en el reaval de las operaciones, y con los Instrumentos Financieros cofinanciados con fondos FEDER, que canalizan fondos para impulsar la I+D y el crecimiento empresarial entre las pequeñas y medianas empresas (pymes).

BALANCE

El presidente de Iberaval, César Pontvianne, también ha dado cuenta de la actividad de la sociedad de garantía durante los nueve primeros meses del año. En ese periodo, la SGR ha formalizado un total de 4.267 operaciones por más de 270 millones de euros, un 17 por ciento más que en el mismo periodo de 2019. Según ha detallado, en cuanto al volumen de operaciones, Iberaval ha atendido ya a una cifra próxima a la que se dio respuesta a lo largo de todo el año pasado, dado que se han registrado más operaciones, pero por importes menores. En concreto, ha apuntado, hasta el 30 de septiembre de 2020, la operación media en Iberaval se ha situado en los 77.000 euros, a devolver en cinco años.

Entre enero y septiembre, las financiaciones en las que se solicitaba circulante han aumentado y ya representan el 76,4 por ciento, algo que Pontvianne ha justificado de las tensiones de tesorería que están afrontando muchas pymes como consecuencia del frenazo en la economía. Si bien, también ha destacado que, aproximadamente, una de cada cuatro operaciones formalizadas en Iberaval se sigue dirigiendo a inversión, por lo que, ha afirmado, aquellas pymes, autónomos o emprendedores que tenían previsto abordar procesos expansivos, no han dejado de hacerlo por la COVID-19.

En cuanto a los sectores que más han recurrido a Iberaval, han sido, por este orden, Comercio, Servicios, Industria y Hostelería. En el caso de los dos primeros, que se sitúan entre los ámbitos productivos más afectados por la crisis, suman el 52 por ciento del total de operaciones concretadas por la SGR en los primeros nueve meses de 2020.

Por tamaño, el 71 por ciento de las iniciativas respaldadas por la sociedad de garantía procedieron de micropymes, frente al 29 por ciento, correspondientes a pequeñas empresas.

En la actualidad, Iberaval contribuye con su financiación al mantenimiento de 161.000 puestos de trabajo, y mantiene en este momento 17.800 operaciones vivas, por un importe global de 942 millones de euros, un 14 por ciento más que hace un año.