Comisión ejecutiva de Iberaval

Iberaval ha triplicado su actividad financiadora en las primeras semanas del estado de alarma decretado por el COVID-19, al aprobar un total de 756 operaciones durante los días comprendidos entre el 16 de marzo y el 12 de abril. Ese dato refleja un incremento del 318% con respecto a las mismas semanas del año anterior, cuando se aprobaron 237 expedientes. Hay que destacar que este crecimiento se ha producido a pesar de que ha habido dos jornadas laborables menos en 2020, Jueves Santo y Viernes Santo).

Durante las cuatro primeras semanas de estado de alarma decretado por el Gobierno, el importe financiero aprobado por Iberaval ha alcanzado los 74,57 millones de euros y se ha canalizado, fundamentalmente, a partir de la línea de preconcedidos puesta en marcha por la sociedad de garantía (SGR), al inicio de esta crisis derivada de la situación sanitaria provocada por el coronavirus.  En el mismo periodo analizado de 2019, el importe global aprobado por Iberaval alcanzó los 40,59 millones de euros.

El presidente de Iberaval, César Pontvianne, insiste en la importancia de atender a las pymes y los autónomos en este momento y dar respuesta a sus necesidades de liquidez: “Desde el primer momento de esta crisis económica, derivada de la sanitaria del COVID-19, hemos dado una respuesta ágil, porque creemos que debemos ser útiles y estar al lado de los proyectos empresariales, ya que de la financiación que podamos facilitar ahora depende el futuro de muchas pymes”.

En este contexto, Pontvianne ha agradecido el respaldo brindado por la Junta de Castilla y León al aportar un millón de euros a la línea COVID-19 y renovar el tradicional programa ICE Financia con cuatro millones de euros, que permitirán bonificar préstamos a empresas con sede en la comunidad autónoma.

LÍNEAS DE FINANCIACIÓN CON EL ICE Y LA JUNTA

En total, Iberaval gestiona tres líneas de apoyo a empresas para hacer frente a la crisis derivada del COVID-19 que la Junta de Castilla y León, a través del Instituto para la Competitividad Empresarial, puso en marcha el 23 de marzo.

La primera de ellas (ICE COVID-19), se dirige a micropymes y autónomos, y facilitará préstamos de entre 6.000 y 40.000 euros, a devolver en un plazo máximo de tres años, con 12 meses de carencia.

Para la bonificación de los costes financieros de dicha línea, el Gobierno regional aprobó una partida de un millón de euros, que se dirigirá, directamente, a los beneficiarios de esta ayuda.

La segunda línea, se refiere al apoyo del mantenimiento de la actividad empresarial, con especial atención a los sectores más azotados por esta crisis, como son los servicios, el comercio o la industria, y prevé plazos de devolución de hasta cuatro años, con doce meses de carencia.

La implementación de soluciones digitales y la modernización empresarial (Transformación digital de empresas) es la tercera línea conjunta, que canalizará préstamos por hasta 600.000 euros, con bonificaciones del 1,25 por ciento en el tipo de interés, con plazos de devolución de hasta cinco años, con un año de carencia.

Por otra parte, la Junta de Castilla y León, a través de la Lanzadera Financiera, también hace posible el aplazamiento en los pagos de cuotas sobre créditos para inyectar liquidez a las pymes, a partir de los programas Reindustrialización y Crecimiento Empresarial del ICE.

MINISTERIO DE INDUSTRIA

De igual manera, Iberaval cuenta con el respaldo de la Compañía Española de Reafianzamiento (CERSA), dependiente del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, que puso en marcha el pasado 1 de abril una línea de apoyo, dotada con 60 millones de euros, que permitirá a todas las sociedades de garantía de España -18 en total- contar con una cobertura especial, del 75 por ciento, a las operaciones de garantía para la financiación de pymes, a plazos iguales o superiores a dos años.