Entrevistamos a Javier Menéndez, presidente de Aleco (Asociación Leonesa de Comercio) y propietario de Óptica Europa, que nos cuenta cómo ve la salud del comercio de proximidad leonés en unas fechas tan importantes como son las Navidades.

¿Qué es ALECO y cómo ayuda al pequeño comercio?

Es una asociación decana en León, estamos de hecho celebrando nuestros 25 años apoyando al comercio leonés de proximidad. Nació para unir a los pequeños comerciantes para poder hacer frente a los desafíos que suponía la llegada de los grandes centros comerciales y las multinacionales a nuestra provincia.

Bajo el lema “la unión hace la fuerza” aglutinamos ideas y esfuerzos para salir adelante. Llegamos a ser más de 800, actualmente estamos en torno a 100. Ahora han surgido también asociaciones que defienden intereses de zonas más concretas, como Centro León Gótico, León Norte, León Oeste.

Nosotros damos formación a nuestros asociados a través de la información y estamos pendientes no sólo para promocionar el comercio sino para ayudar al comerciante en materias que tienen que ver con el cumplimiento de normativas o los nuevos retos a los que se enfrentan.

Al final el pequeño comercio quiere que la ciudad prospere y que su gente también lo haga, en parte porque también en ello se juega su propia supervivencia.

Usted es uno de los comerciantes leoneses de referencia con Óptica Europa ¿cómo ha cambiado el comercio leonés de proximidad en estos años?

Pues hay algo que no ha cambiado en los 34 años que llevo trabajando, que es que seguimos siendo partícipes de la vida social de la ciudad, con la misma ilusión.

El aumento de la competencia ha hecho que el comercio se haya “puesto las pilas”, se ha especializado, profesionalizado y modernizado. Hay un proyecto de Alecco que sigue en el cajón, “León ciudad de compras”, que busca promocionar el comercio de la ciudad y ponerlo en valor.

La declaración de León como ZGAT (Zona de gran afluencia turística) en 2014 implicó que 16 domingos al año podía abrirse al público, y eso perjudicó al pequeño comercio con respecto a los centros comerciales.

¿Cómo ve la salud del comercio leonés de proximidad? ¿A qué retos se enfrenta?

Es como si desde hace años estuviésemos en continua crisis, amenazados por los gigantes del mundo online y luchando contra las trabas burocráticas, pero seguimos saliendo adelante y sobreviviendo.

Creo que el comercio de proximidad debe poner en valor sus puntos fueres, como el hecho de que parte de lo que se invierte en él vuelve a la ciudad en forma de generación de empleo y oportunidades, apoyo a eventos y equipos deportivos… La riqueza se queda aquí. También su sostenibilidad gracias al ahorro de energía al reducir transporte, por ejemplo. Ofrecemos una experiencia de compra con los cinco sentidos y tenemos un trato directo con el cliente.

El reto más importante es conseguir que la gente sepa valorar la calidad y la sostenibilidad del comercio de proximidad frente a otros. Es mejor consumir lo justo y a un precio justo que comprar mucho y sin reflexionar. No es lo mismo un negocio especializado que uno que simplemente se dedica a logística.

¿Cómo afectan internet y nuevas fechas como Black Friday? ¿Se compra más o se cambian las fechas? ¿Se genera más empleo?

Creo que se compra lo mismo, pero en distintas fechas y también, a distintos precios, en general menos favorables para el comerciante. Se aumenta el número de transacciones económicas, pero muchas veces a costa de adelantar las compras navideñas, al final los consumidores difieren el gasto y no hay ventas ni dos semanas antes de Black Friday ni dos semanas después.

¿Por qué anima a los leoneses a hacer sus compras navideñas en los comercios de proximidad?

Creo que al final es algo que ya te he respondido, pero me gustaría remarcar que esto no se trata de salvar el comercio de proximidad porque sí, va mucho más allá de un proyecto de ventas, es un proyecto de ciudad.