“Una ciudad histórica no es un parque temático”. Lo dice un gurú del urbanismo y de la arquitectura de las ciudades: Javier Ramos Guallart, uno de los responsables del éxito de la recuperación y rehabilitación del casco histórico de Santiago de Compostela para los ciudadanos. Y con la misma rotundidad asegura que “una vivienda es una vivienda, no un alojamiento turístico” en alusión a la proliferación de este tipo de negocios en los cascos históricos y centros de las ciudades, lo que provoca el aumento en el precio del alquiler de las viviendas y el desalojo de los vecinos.

Javier Ramos defendió hace unos días esta tesis en la capital leonesa, en el transcurso de unas jornadas sobre patrimonio, organizadas por el PSOE en Casa Botines con motivo del Año Europeo del Patrimonio Cultural. Muy pocos seguidores tuvieron la suerte de escuchar a éste y a otros ponentes. La concejala socialista Evelia Castaño coordinó las jornadas.

Abordar la recuperación de un casco histórico como el de León o el de Santiago de Compostela requiere en primer lugar, según Javier Ramos, la iniciativa del Ayuntamiento de turno, cuyos responsables deben poner en marcha un plan especial; luego, conformar una oficina profesional y, por fin, armarse de paciencia para convencer a sus habitantes de la bondad del plan, cuyo objetivo no es otro que recuperar el espacio para el ciudadano mediante una arquitectura amable, que respete la homogeneidad del entorno.

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Javier Ramos, junto a la concejala socialista Evelia Castaño.

El arquitecto leonés lo tiene claro: “Lo más importante no son los edificios sino la gente que los habita”  por ende concluye que “una ciudad histórica no es un parque temático” para turistas y visitantes sino un espacio “donde haya un equilibrio entre todas las funciones ciudadanas: la vivienda, el comercio, las oficinas, etcétera”. Un proceso arduo y difícil. “En la rehabilitación de una ciudad histórica todo es difícil, todos tenemos responsabilidad”.

Javier Ramos Guallart es arquitecto por la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid y cuenta con la especialización de postgrado ‘XIII Curso de Cooperación para el Desarrollo de Asentamientos Humanos en el Tercer Mundo’,  Cátedra Unesco, de la Universidad Politécnica de Madrid. En la actualidad,  está vinculado a Peñalba de Santiago y es uno de los responsables de la Escuela de Restauración de Patrimonio, participante en el proyecto Genadii para la recuperación del Valle del Oza

Arquitecto Territorial del Patrimonio Cultural del Servicio de Cultura de la Junta de Castilla y León entre 1984 y 1994, fue miembro fundador de la Academia del Partal (Asociación Libre de Profesionales de la Restauración Monumental) en 1991 y pertenece a de Icomos España desde 2003.

Ha sido director técnico de la Oficina de Conservación y Rehabilitación de la Ciudad Histórica de Santiago de Compostela entre 1994 y 2004 y director del programa ‘Renovación Urbana en los Centros Históricos’ en el Proyecto Finisterra de la Comisión Europea. (1999/2002).

En 2004 fue coordinador interregional de la Componente ‘Formación de agentes sociales de la rehabilitación’ en el Programa PAGUS de la Comisión Europea en 2004.  Desde ese año hasta el 2010 ocupó el puesto de secretario general de Vivienda en el Ministerio de Vivienda.

Su gestión de los programas de rehabilitación desarrollada desde la Oficina de Conservación y Rehabilitación de la Ciudad Histórica de Santiago de Compostela obtuvo el Premio “Europa Nostra” 1996 y el  Premio Europeo de Urbanismo 1997/1998 en la categoría de Planificación Local, otorgado por la Asociación Europea de Urbanistas y la Comisión Europea. También cuenta con el premio U.N. HÁBITAT ‘Mejores Prácticas’ 2002 de  Naciones Unidas.

VALLE DEL SILENCIO

En la actualidad, Javier Ramos es uno de los responsables técnicos del ambicioso proyecto que intenta recuperar el patrimonio histórico artístico del Valle del Silencio, en Ponferrada. La iniciativa se enmarca en el proyecto Genadii, un programa de la Junta de Castilla y León y de la Fundación Hospital de la Reina, en la que participan otras instituciones como la Diputación Provincial, el Consejo Comarcal  del Bierzo y el Ayuntamiento de Ponferrada, y entidades privadas como la Escuela de Patrimonio Cultural.

El proyecto tiene como objetivo, a través de nuevas estrategias, la atención al patrimonio cultural y medioambiental como generador de recursos sociales y económicos para el desarrollo local y para una mejor gestión, mantenimiento y conservación de los bienes culturales y medioambientales del valle del Oza. Su primera obra concluida fue precisamente  el centro de interpretación de Santiago de Peñalba, que se inauguró el pasado verano.