Jesús Miguel Horcajada, poeta y fotógrafo manchego (Almagro, Ciudad Real, 1988) afincado en Bembibre, autor de los poemarios Caridad, Girasoles en estación de servicio, y Donde nacen los charcos, presenta su último poemario Conciencia del agua, (publicado por Editorial Lastura y prologado por la poeta y actriz Alicia ES Martínez Juan) en Ecobar Coherencia de Ponferrada, tras el Ayuntamiento; será el jueves 21 de febrero a las 19:00h. En palabras del autor, Conciencia del agua es su poemario sin duda más liberador, en el que mejor ha sabido desprenderse del yo para encontrarse con una poesía más limpia. Jesús regresa con muchas ganas después de dos años sin publicar en papel.

Cartel POnferrada Jesús Miguel Horcajada
Cartel anunciador de la presentación del poemario

Algunos de sus poemas:

BEBE esta agua distinta

de formas aparentemente banales,

unas veces tropezaste con esta piedra

pero nunca estuvo aquí, otras tantas

con aquella que apenas investigas desaparece.

Bebe de la velocidad del agua,

de la mentira líquida y carnívora

bestia de los fluidos pecaminosos de la psique.

Sabes que son cientos los paisajes arrasados

por una envidiada fuente de calor, ojos secos

de hombres que aman, cuencas de ojos

como vacíos imposibles

no las mires, sólo bebe, sacia tu ansia

de victoria no merecida y vuelve,

vuelve a mí, que soy tu conciencia,

siempre que tengas sed.

IV

Estoy sentado

junto a la mujer que amo.

Afuera llueve. Hace días que no escribo.

De mi corazón se dice que vivirá protegido

por las buenas gentes del barrio de la fuente,

y ya no le queda poco tiempo porque

ahora el tiempo, como el cariño, es aire.

Hace un rato, mirándome de cerca, dijo

que conoce el sonido de cada madera

del suelo de esta casa. En los ojos le brillaba

una antigua luz de familia y niñez.

Me acerqué a ella, si más se podía; le di

un beso que bien podría compararse

con la manera que un pueblo que no es el tuyo

tiene de acoger a los nuevos vecinos,

y ella, con todo el amor de quien intenta protegerse

de demonios arrebatadores de memoria,

me devolvió el beso.

 

TRAZOS asimétricos serán expuestos

a docenas en galerías donde viejos visitantes

del arte verdadero expulsan un olor a cuerpo

arrepentido de decir lo que vale y lo que no

sin obtener méritos ni medallas, y sus hijos,

a edades muy tempranas, abandonarán la vida

con sus propios cuchillos y hondos precipicios

elaborados con sus propias manos. —Lagunas

de indiferencia carcomerán nuestros huesos.

Después de haber trabajado duro, el esfuerzo

no siempre da su fruto. Muerto el poeta

se acabó la rabia. Y el único niño, el más cobarde,

huérfano, sacudirá sus pantalones recién lavados

ante el nuevo panorama de artistas jóvenes, –arte

conceptual esto de la nueva muerte– y tras una tarde

en el museo volverá a casa, solo, y antes de

releer sus notas, incluso antes de hacer balance

de cuánto de lo que ha dicho es lo que quería

decir, dormirá con la tranquilidad del que es amado

por lo cerca que está de parecerse a los demás.