La temperatura agradable con la que ha amanecido el día invita a salir pronto de casa. Antes, Dani Alfageme, de 987TV me envía por whatsApp las últimas instrucciones para el programa especial de esta noche en la tele. Allí estaremos desde antes de las 20:00h con Pedro Lechuga, periodista –no digas que vengo como presidente de la Asociación de Periodistas de León, que hay quien se cabrea (ay, profesión canalla esta la del periodismo)- y el politólogo y profesor de la ULE, Enrique Javier Díez. Tres comentaristas bajo la dirección de Dani Alfageme. Hasta que salgan los últimos datos. La noche promete ser larga, pero muy interesante. La incertidumbre es total.

Salimos a la calle y nos encaminamos, dando un paseo y disfrutando del sol en la cara, hacia el Conservatorio. Hay una pequeña cola ante las urnas. Ejerzo el derecho al voto con alegría y satisfacción. Desde los 18 años he votado en todas las elecciones. Cumplir con esta obligación democrática ratifica mi derecho a ser crítico en mis columnas de opinión. A las puertas del colegio electoral coincidimos con Cendón y Nuria Rubio. Sonríen, pero sus rostros reflejan el peso de la incertidumbre. Estamos ante unas elecciones absolutamente abiertas, con muchas candidaturas, con las derechas y las izquierdas fraccionadas. Le digo que José Antonio Diez está ante la gran oportunidad de su carrerea política. Quizás no vaya a tener otra como ésta. Asiente. Sigue sonriendo.

Al salir del Conservatorio me doy cuenta de que no hemos hablado de las elecciones europeas. Así ha sido toda esta campaña. Europa, la gran olvidada. Tan importante y tan decisiva para los intereses de la provincia leonesa, pero de la que casi ningún candidato se ha acordado de ella. Salvo Ibán García del Blanco, que esta noche se convertirá, con toda seguridad, en eurodiputado por el PSOE, heredando el viejo mandato de otro gran socialista, ya casi olvidado, el berciano José Álvarez de Paz. Se tendrá que morir para que todos sean elogios a este gran político. Y Javier Nart, candidato naranja, quien se acercaba hace unos días a León y a Ponferrada pare recordarnos la importancia de las elecciones europeas.

Paseamos y decidimos hacer un alto para tomar un café con un par de churros. Hay que  celebrar que hemos votado y que todo hace presagiar que va a ser un gran día. Nos cruzamos en la Avenida de la Independencia con el número dos de Ciudadanos, el abogado, Carlos González-Antón. Hace unas semanas le entrevistábamos en el programa “Marcando el rumbo” de la 987TV y me causó una gran impresión.  En un momento en que nadie da un duro por la clase política, me agrada que profesionales de prestigio den un paso al frente y desembarquen en la política municipal –la más cercana al ciudadano- con entusiasmo, con las manos limpias y con ganas de contribuir al bienestar de sus convecinos.

Ampliamos el paseo. León parece una ciudad distinta. No hay apenas tráfico. De regreso, a lo lejos, contemplemos la fina silueta del consejero Suárez-Quiñones, a las puertas de la Diputación. Alto y delgado como un junco del Torío. Inasequible al desaliento. Optimista. Se agacha a estampar un par de besos a varias señoras mayores endomingadas que le muestran los sobres electorales. Todos sonríen. Suárez-Quiñones cede el paso a las señoras y todos se encaminan a votar.

Huele a fiesta. Es la mañana de los buenos deseos. Ya veremos qué pasa esta noche. A partir de las 20:00h se despejarán todas las incertidumbres. Y hay ganas. El resto del tiempo hasta la cita con el  programa en la 987TV lo dedico a leer “La vida a medias” del fiscal y escritor Avelino Fierro. Una delicia. Muy recomendable.