La catedrática de la Universidad de León, Humildad Rodríguez Otero, será la profesional de prestigio que dirigirá la agencia que gestionará la Mesa por el futuro de León. Su nombramiento será ratificado en la reunión que los componentes de la Mesa celebrarán el 23 de junio en Ponferrada, tras una incomprensible parálisis de tres meses, en parte motivada por la crisis derivada del coronavirus y consiguiente estado de alarma.

Humildad Rodríguez es una profesional competente, de firmes convicciones, enérgica y con determinación. Fue la primera mujer decena de la Universidad de León, cuando en 1990 fue elegida por un solo voto de diferencia decana de la Facultad de Biológicas en lucha con Ángel Penas, que luego sería rector. Mantuvo el decanato durante tres mandatos.

En 2004 dio el salto a la política de manos del PSOE. Fue en la lista del socialista Francisco Fernández. Mujer innovadora y de su tiempo, creó la Concejalía de Medio Ambiente y fue el primer político que en León habló de desarrollo sostenible y de programar la ciudad del futuro en base a parámetros de sostenibilidad. Independiente y progresista, Rodríguez no dudó en mantener un criterio propio, oponerse a la propuesta de su propio de partido de privatizar el servicio de agua y presentar su dimisión. Concluyó ahí su experiencia política.

E inmediatamente se hizo cargo de la dirección de la Fundación General de la Universidad y la Empresa (FGULEM), institución que cogió en mantillas y con un presupuesto escaso y la dejó perfectamente consolidada. Entre sus logros, la consolidación del Centro de Idiomas de la Universidad o la puesta en marcha del Instituto Confucio. Fiel y leal, abandonó el cargo cuando Hermida dejó el Rectorado.

Brillante bióloga y profesora, durante años dirigió también las Jornadas de Medio Ambiente que durante años convocaba la desaparecida Obra Social de Caja España y que se celebraban en el salón de actos de Santa Nonia, hoy en desuso.

RESUCITAR LA MESA

Con gran experiencia en dirigir equipos y con una clara visión de que el futuro pasa por la sostenibilidad, Humildad Rodríguez acepta otro gran reto: Recuperar el tiempo perdido y rescatar de las neblinas de la duda el proyecto de la Mesa por el futuro de León, una idea surgida desde los sindicatos como respuesta a las enormes expectativas suscitadas por las masivas manifestaciones del 16 de febrero en la provincia de León en demanda de un futuro para la provincia leonesa. Tras aquellas manifestaciones en León, Ponferrada y Villablino, los agricultores y ganaderos tomaron las calles semanas después en León y Ponferrada para reclamar apoyos para el sector primario.

La crisis económica derivada de la pandemia del coronavirus ha deteriorado aún más la situación de la provincia de León: el desempleo se ha disparado, al mismo tiempo que ha caído la actividad económica. El envejecimiento y la despoblación son los grandes retos de una provincia que está al borde del colapso.

Sin embargo, Rodríguez llega a la Mesa por el futuro de León con los cajones vacíos y las carpetas llenas de documentos en blanco. En estos tres meses de confinamiento obligado nadie ha hecho su trabajo en la Mesa. Humildad Rodríguez sólo contará como punto de partida la promesa del presidente de la Diputación de contar con un despacho en el Palacio de los Guzmanes y de un equipo de funcionarios a su servicio. Y poco más.

Su principal y primer reto será redimensionar la Mesa por el futuro de León, rebajar el número de sus miembros de cerca de los treinta a menos de una decena y de aumentar la presencia femenina, a la vez que dar voz a los grandes ayuntamientos y a la patronal CEL, marginada hasta ahora en beneficio de la FELE.

La otra acción urgente será la de encuadrar la mesa por el futuro de León dentro de los grandes pactos por la reconstrucción, que actualmente se están formando en toda España y en concreto en Castilla y León. Precisamente hoy mismo se firmaba en Valladolid la constitución del pacto por la reconstrucción con los apoyos de PSOE, PP, Ciudadanos, Podemos y Por Ávila y con la ausencia crítica de los leonesistas de UPL –también muy reacios con la Mesa por el futuro de León- y VOX.

La Junta, parte fundamental de la Mesa por el futuro de León, ha comprometido toda su energía en desarrollar el pacto de la reconstrucción de Castilla y León, a la vez que el Gobierno central intenta cerrar un acuerdo parecido a nivel nacional. Humildad Rodríguez deberá encajar las iniciativas de la Mesa por el futuro de León en estos pactos y, a la vez, mantener la independencia de las propuestas de León, haciendo valer que la decadencia y la crisis de León es especial y más dramática que en otros lugares de España.