Luis Salvador López Herrero
Luis Salvador López Herrero/ MC

“La ciencia no es capaz de responder a las grandes preguntas del hombre: ¿de dónde vengo?, ¿quién soy?, ¿a dónde voy? Cuántas más respuestas da la ciencia, más preguntas suscita”. Esta ha sido una de las conclusiones  formuladas por el médico y psicoanalista Luis Salvador López Herrero en la conferencia pronunciada anoche en la Facultad de Biológicas de la Universidad de León, dentro del ciclo “Actualidad científica y cultural”.

López Herrero comenzó su intervención asegurando que la sexualidad y la muerte son los dos grandes conceptos sobre los que el hombre ha basado la búsqueda de lo real. “El hombre está preparado para creer, es más, necesita creer” para encontrar respuestas a las grandes preguntas, explicó el ponente.

El médico y psicoanalista trató de justificar el título de su conferencia: “La ficción y los límites de la ciencia”. Su argumentación no dejó indiferente al auditorio. “La ciencia se ha convertido en un mito”, ocupando así el espacio que la creencia tuvo en los orígenes de la humanidad y en el desarrollo de las primeras civilizaciones, en las que el hombre hacía uso de la ficción como herramienta para buscar respuestas.

“La ficción es fraudulenta porque la verdad no es de este mundo”, aseguró este médico y psicoanalista, quien sembró a los asistentes de dudas. Algunos de los científicos asistentes no ocultó su perplejidad ante las palabras de López Herrero. “La ciencia no calma la sed de lo absoluto” y “la ciencia fracasa en el intento de hacer desaparecer la religión” fueron otras afirmaciones del ponente.

Para López Herrero, la duda fue el motor que permitió pasar al hombre del estado de la creencia y de los mitos al del conocimiento, al de la racionalidad y acercarse al estado de la sabiduría. Fue un intento para que la ciencia explicara la realidad sin el Otro (Dios, los dioses, lo irracional). La razón combatió las creencias, los mitos y la magia. “La mente humana necesita creer y hoy se cree en la ciencia como en el nuevo Otro” o, dicho de otra manera “la ciencia sustituye al Otro por la vía del conocimiento”, aseveró López Herrero.

Como seguidor de las escuelas freudianas y lacanianas, López Herrero dice que las respuestas a las grandes dudas del hombre sólo pueden ser respondidas desde la subjetividad, es decir desde el psicoanálisis. “La ciencia sirve para poco” y añadió que “la ciencia no responde, por ejemplo, a la pregunta ¿quién soy?”.

Un animado coloquio cerró esta ponencia, cuyo contenido no dejó indiferente a nadie, ni siquiera a los científicos y estudiantes presentes; al contrario, sembró nuevos dudas. Y las dudas son precisamente las que hacen avanzar a la Humanidad.