Braulio Medel, presidente de la Fundación Unicaja/ Diario SUR

El banco andaluz Unicaja, con importante presencia en el mercado de Castilla y León, ha decidido suspender el pago de dividendo a sus accionistas y la recompra de sus acciones, siguiendo la orden del Banco Central Europeo (BCE) como medida de fortalecimiento de las entidades financieras y dedicar todos recursos a la lucha contra los efectos económicos derivados de la pandemia del coronavirus. La medida ha sido anunciada a la CNMV (Comisión Nacional del Mercado de Valores)

Unicaja, que el pasado ejercicio había obtenido un beneficio neto de  172 millones de euros, pensaba distribuir un dividendo a sus accionistas de 78 millones. Ahora, esta decisión queda en suspenso, al menos hasta el mes de octubre, cuando podría reunirse la junta de accionistas.

El principal perjudicado de estas medidas es la Fundación Unicaja, que posee el 50% de las acciones del banco. La Fundación, presidida por Braulio Medel, iba a cobrar unos 39 millones de euros por el reparto de dividendos a cargo de los beneficios de 2019 del banco. Ese dinero era imprescindible para financiar el fondo de reserva de 150 millones de euros, de obligado cumplimiento si la Fundación quiere conservar el 50% de las acciones del banco. En caso contrario, la Fundación de Medel debería sacar al mercado el 10% de sus acciones, lo que en estos momentos sería una ruina, ya que las acciones de Unicaja rondan los 50 céntimos por acción, una de las cotizaciones más bajas de su corta historia bursátil.

El BCE también ha pedido a todos los bancos españoles que sus directivos se bajen el sueldo. El comunicado de Unicaja a la CNMV no dice nada al respecto.

MEDIDAS ANTI VIRUS

Coincidiendo con estas decisiones, en Castilla y León el banco andaluz ha cerrado la mayoría de sus sucursales, dejando abiertas una mínima parte, a la que los clientes deben acceder con cita previa. Más del 50% de la plantilla trabaja desde casa y los empleados que acuden a las oficinas se van turnando. Unicaja apuesta por una creciente digitalización de sus servicios, tal y como se contempla en su nuevo plan estratégico, que ahora deberá ser reformulado.

Entre las restricciones, destacar que Unicaja ha suspendido el servicio de banca móvil, lo que ha supuesto que muchos núcleos rurales hayan quedado sin servicio bancario y la imposibilidad de acceder a la retirada de efectivo. Esta medida ha provocado la crítica del presidente de la Diputación de León, Eduardo Morán, quien ha anunciado que pedirá a Unicaja el restablecimiento del servicio de banca móvil.

También está por ver cómo afecta la crisis del coronavirus al juicio previsto para el mes de julio para dilucidar la reclamación de la FUNDOS (Fundación Obra Social) de más de cien millones de euros a Unicaja por apropiación de indebida de obras de arte y propiedad diversas repartidas por toda la Comunidad.