La Panera del Monasterio de Santa María de Sandoval, un edificio singular construido en 1789 que durante décadas amenazó ruina, ha podido ser salvado y puesto en valor gracias al compromiso de la Diputación Provincial de León, que ha aportado un total de 180.000 euros para la rehabilitación integral de este espacio que servirá como “antesala” del célebre monasterio cisterciense.

El presidente de la Diputación de León, Eduardo Morán, y el diputado de Cultura, Arte y Patrimonio, Pablo López Presa, junto al consejero de Cultura, Javier Ortega, y al alcalde de Mansilla Mayor, José Alberto Martínez, visitaron el edificio, cuyas obras de recuperación ya han finalizado, en un acto que también ha contado con la asistencia de concejales, del pedáneo de Villaverde de Sandoval y de vecinos del municipio. Morán aseguró que la intervención “ha sido un ejemplo de colaboración entre instituciones”, puesto que en ella han participado “casi todos los niveles de administración, desde la local a la autonómica”. Así, además de la implicación de la Diputación Provincial a través del Instituto Leonés de Cultura, la Junta de Castilla y León también colaboró con 125.000 euros, aportados a través de la Dirección General de Patrimonio; mientras que el Ayuntamiento de Mansilla Mayor se sumó con 20.000 euros.

Esta actuación se enmarca dentro del compromiso del equipo de gobierno con la restauración, rehabilitación y reactivación del patrimonio rural de la provincia, que se renovó el pasado febrero con el ‚Programa R’, un plan especial dotado con 6 millones de euros, “la mayor cantidad dedicada nunca, en un plan concreto, a la puesta en valor del patrimonio histórico-artístico de nuestra provincia”, como señalaba el presidente de la Diputación y el ILC en su presentación.

En el edificio de la Panera, que se encontraba en ruinas y casi completamente colapsado, se ha generado un centro de recepción donde los visitantes podrán conocer a fondo la historia del monasterio de Sandoval y las características de la zona en la que se asienta, y servirá también para usos culturales, como exposiciones, presentaciones y conferencias. En estos momentos, desde el Ayuntamiento de Mansilla Mayor se está trabajando en su habilitación para ese tipo de cometidos, dado que, por otra parte, y gracias a una convocatoria del gobierno autonómico destinada a equipamientos de centros culturales, se recibieron 42.000 euros que se sumaron a los 18.000 aportados por el Ayuntamiento de Mansilla Mayor, todo ello empleado en los sanitarios, la señalética del monumento y otras intervenciones.

“Estamos satisfechos por haber podido salvar un edificio emblemático, ya citado por Jovellanos en su visita al monasterio, y poderlo convertir en centro cultural, pero sobre todo porque entendemos que, con esta obra, que es el resultado de un trabajo realizado en los últimos cinco años, se ha detenido definitivamente el deterioro de Sandoval”, afirmó el presidente. “Ahora mismo no existe ningún elemento del monasterio que esté en peligro inminente, por eso esta obra es muy simbólica, porque refleja el cambio de tendencia que se ha producido con respecto a Sandoval”, continuó. Un cambio producido a raíz de que el Ayuntamiento se empezase a preocupar por el monasterio y que ha contado con la complicidad de las instituciones, desde la junta vecinal de Villaverde de Sandoval, que cedió el edificio, al gobierno autonómico, propietario del monumento, pasando por la Diputación provincial, la institución más próxima a los leoneses que finalmente es la que ha aportado una mayor cuantía económica.

La Panera del Monasterio de Sandoval es un gran edificio del siglo XVIII que formó parte del complejo de construcciones anejas que servían a las necesidades del monasterio cisterciense, y que fue empleado como escuela y hasta como cuadra de ovejas en sus últimos años. Grandes boquetes en el tejado y un abandono completo lo habían llevado a una situación límite.