Una de las zonas peor conocidas del yacimiento de Lancia, cinco hectáreas que corresponden a fincas agrícolas ubicadas en el entorno de los restos visibles, está empezando a ser sondeada por un equipo de arqueólogos gracias a un proyecto puesto en marcha por el Instituto Leonés de Cultura de la Diputación provincial.

Se trata de una iniciativa en la que se han invertido 10.000 euros y que consiste en la exploración de esta amplia zona por medio de un magnetómetro y de un georradar, con objeto de descubrir vestigios de estructuras hasta el momento desconocidas. También se fotografiará toda el área, de manera exhaustiva, con ayuda de un dron.

La intención del ILC es ir completando los datos existentes sobre el yacimiento de Lancia gracias a la prospección de parte de su subsuelo, empleando para ello las más avanzadas técnicas de reconocimiento arqueológico. Los actuales trabajos, adjudicados a la experimentada arqueóloga asturiana Esperanza Martín y a su equipo de colaboradores, proporcionarán información acerca del urbanismo, la distribución y la extensión de la antigua ciudad astur-romana. Además, podrán dar pistas sobre la localización de espacios tan relevantes como el foro de la que algunas fuentes clásicas calificaron como “la más importante ciudad de los astures”. Tras una serie de pruebas preliminares, el proyecto de exploración como tal se pondrá en marcha en pocos días y concluirá a mediados del próximo mes de enero.

Carente de inversiones durante décadas en lo que a equipamientos y puesta en valor se refiere, las acciones de mejora en el yacimiento de Lancia comenzaron el pasado mes de septiembre con el nuevo vallado, señalización y habilitación de aparcamiento, así como con la posterior mejora del acceso, y proseguirá por parte del actual equipo de gobierno de la Diputación con nuevas acciones a lo largo del año 2021. Por ejemplo, desde el ILC se está avanzando en la compra de varias de las fincas sobre las que muy pronto se comenzará a trabajar con el magnetómetro y el georradar.