Ministras Calviño (Economía) y Montero (Hacienda)/ Moncloa

El Gobierno se ha visto obligado a remitir a Bruselas un dantesco panorama económico para este año 2020. La crisis derivada del coronavirus ha hecho saltar por los aires las anteriores previsiones económicas y replantear una situación que bordea la catástrofe económica. Así el Gobierno prevé que el desplome de la economía española a consecuencia de la crisis del coronavirus llegue al 9,2 % en 2020 y que la tasa de desempleo suba al 19 %. Este es el marco macroeconómico que el Gobierno remitió anoche a la Unión Europea, incluido en la actualización del programa de estabilidad 2020-2023.

Las ministras Calviño (Economía) y Hacienda (Montero) han presentado esta mañana en rueda de prensa telemática el nuevo marco macroeconómico, en el que destaca que la contracción económica será consecuencia del desplome del consumo de los hogares (8,8 %) y del hundimiento de la inversión (25,5 %) y las exportaciones (27,1 %), ha explicado la vicepresidenta económica, Nadia Calviño.

La ministra prevé que la economía tocará fondo en el segundo trimestre del año y se recuperará desde entonces en forma de «V asimétrica», lo que llevará a un rebote de la economía del 6,8 % en 2021.

DÉFICIT

Por su parte la ministra Montero ha explicado que el déficit, como mínimo, se elevará al 10,34% debido a que el gasto público crecerá hasta los 576.714 millones de euros. Todo ello a causa de las medidas adoptadas por el Gobierno en el estado de alarma para luchar contra la pandemia del coronavirus. Esas medidas se han centrado en reforzar el sistema sanitario, proteger a las familias y dotar de liquidez a las empresas y autónomos.

El déficit público previsto, del  10,34% del PIB este año, hasta los 115.671 millones de euros, será el mayor desde el año 2012, cuando alcanzó el 10,7%. Ello significa una caída de los ingresos de 25.700 millones respecto al año pasado y un aumento del gasto público de 10 puntos porcentuales de PIB, hasta el 51,5% del PIB.

La ministra de Hacienda ha explicado que la pandemia del coronavirus ha modificado «totalmente» el escenario previsto y ha llevado al Gobierno a adoptar medidas para reforzar el sistema sanitario, proteger a las familias y dotar de liquidez a las empresas y autónomos, que supondrán un incremento «importante», «temporal y necesario» del gasto público, hasta el 51,5% del PIB, con 10 puntos porcentuales más que el año pasado, hasta los 576.714 millones de euros.

Asimismo, ha cifrado la caída de los ingresos en 25.700 millones de euros respecto al año pasado, hasta el 41,2% del PIB, 2,1 puntos más que el año pasado debido al mayor PIB. De esta forma, el Ejecutivo prevé que el déficit suba hasta los 115.671 millones de euros, el 10,34% del PIB, frente al 2,82% del año pasado, lo que supone el mayor déficit desde 2012, cuando se alcanzó el 10,7%.

La ministra Montero ha cifrado el impacto de las medidas para paliar el Covid-19 en 138.923 millones de euros, derivado de los 104.400 millones de las medidas de liquidez, los 28.403 millones de las medidas de gasto y 6.120 millones por minoración de ingresos.

Por su parte, las comunidades autónomas recibirán 115.000 millones, un 7,3%, con un gasto adicional añadido de unos 11.000 millones.

Para cubrir estos desfases, las ministras han asegurado que no habrá rebaja de salarios en las administraciones públicas y que no subirán los impuestos, salvo los relacionados con las nuevas tecnologías. De ahí que se espere con urgencia una decisión rápida de la Unión Europa para prestar ayuda a los países más afectados por la crisis derivada de la pandemia.